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Obediencia cristiana a la ley

Obediencia cristiana a la ley

 Capítulo 18

Obediencia cristiana a la ley

1. Aunque el desafuero es muy general, ¿qué derrotero siguen los que se amoldan a la Biblia?

EL DESAFUERO es muy general en el mundo hoy día, pero los que verdaderamente viven en armonía con la Biblia no contribuyen a él. Ellos toman a pechos el consejo de la Palabra de Dios, que dice: “Sean obedientes a los gobiernos y a las autoridades como gobernantes.”—Tito 3:1.

2. ¿Qué actitud hacia la ley tienen que dejar atrás los adoradores verdaderos?

2 Es cierto que algunos que ahora practican la adoración verdadera anteriormente sí participaron en conducta desaforada. Quizás hayan robado cosas que pertenecían a otros. Quizás consideraban que la obediencia a ciertas leyes era importante solo cuando había policías cerca. En esto probablemente no eran peores que muchas otras personas de la comunidad. No obstante, la Biblia les indicó claramente que, si querían emprender la adoración verdadera, tendrían que tener un punto de vista muy diferente en cuanto a la vida.—Efesios 4:22-29.

3. (a) ¿Cuál debe ser la actitud del cristiano en cuanto a los gobiernos políticos? (b) ¿Por qué no debe el cristiano tomar parte en los motines o la desobediencia civil para estorbar la actividad gubernamental?

3 Comentando en cuanto a la actitud que el cristiano debe tener para con los gobiernos políticos. el apóstol Pablo dijo: “Toda alma esté en sujeción a las autoridades superiores, porque no hay autoridad a no ser  por Dios.” (Romanos 13:1) Esto no significa que Dios haya establecido estos gobiernos ni que apruebe el proceder de ellos. Algunos de ellos dicen claramente que son ateos. No obstante, Dios les permite existir. No podrían ejercer autoridad en absoluto si Dios no lo permitiera. (Juan 19:11) Y si Dios les permite regir, ¿por qué debe algún cristiano estorbar el que lo hagan? Aun si uno no concuerda con lo que el gobierno hace, ¿por qué debería tomar parte en un motín o participar en desobediencia civil para tratar de evitar que el Estado ejecute sus funciones? Cualquiera que haga eso se meterá en dificultades, no solo con el gobierno seglar, sino también con Dios. Como dice Romanos 13:2: “Por lo tanto el que se opone a la autoridad se ha puesto en contra del arreglo de Dios; los que se han puesto en su contra recibirán juicio para sí mismos.”

4. (a) ¿Qué beneficios nos suministran los gobiernos? (b) ¿Qué punto de vista deben tener los cristianos acerca de pagar los impuestos?

4 Es bueno mostrar respeto apropiado al gobierno y aprecio por los servicios provechosos que ejecuta. Todos tenemos buenas razones para alegrarnos de que los gobiernos bajo los cuales vivimos suministren carreteras para viajar, escuelas para educación, protección del fuego e inspección de alimentos. Los tribunales de justicia y la protección contra el crimen también son de gran valor. En estos asuntos y otros las “autoridades superiores” muestran ser “siervos públicos de Dios,” que proveen servicios que benefician a su pueblo. Por lo tanto, cuando se nos pide que paguemos todos estos servicios públicos por medio de los impuestos, hacemos bien en recordar el texto bíblico que dice: “Hay por lo tanto razón apremiante para que ustedes estén en sujeción, no solo por causa de esa ira [en castigo a violadores de la ley], sino también por causa de la conciencia de ustedes. Pues por eso es que ustedes también pagan impuestos; porque ellos son siervos públicos de Dios que sirven constantemente según este  mismo propósito. Rindan a todos lo que les es debido, al que pide impuesto, el impuesto; al que pide tributo, el tributo.”—Romanos 13:5-7.

5. (a) ¿Es ilimitada la obediencia cristiana a las autoridades políticas? (b) ¿Cómo mostró Jesús que hay dos aspectos que debemos considerar?

5 Pero, ¿hasta dónde llega esta sujeción a las autoridades políticas? ¿Es ilimitada? ¿Es la obediencia a la ley humana aun más importante que la obediencia a la ley de Dios? ¡Ciertamente que no! Note que en el texto bíblico citado más arriba se dice que la “razón apremiante” para la obediencia incluye “la conciencia de ustedes.” De modo que la conciencia de uno no se debe pasar por alto, especialmente si esa conciencia ha sido entrenada por la Palabra de Dios. Jesucristo mostró que hay dos aspectos que debemos considerar. Señalando que era propio pagar impuestos al Estado romano, dijo: “Paguen de vuelta a César las cosas de César,” y entonces añadió: “Pero a Dios las cosas de Dios.” (Marcos 12:17) De modo que es importante que cada uno de nosotros examine su proceder en la vida para estar seguro de que, sobre todo, no está contribuyendo a la extensa desatención a la ley de Dios.—Salmo 1:1-3.

OBEDIENCIA A LA LEY SUPREMA

6. ¿Qué hicieron los apóstoles cuando se les ordenó que dejaran de predicar? Por lo tanto, ¿la ley de quién obedecieron como suprema?

6 Poco después de la muerte de Jesucristo, sus apóstoles se vieron en la situación de tener que mostrar cuál era su posición en este asunto. Los gobernantes de Jerusalén les ordenaron que cesaran de predicar en el nombre de Jesucristo. ¿Accedieron a esa demanda? ¿Lo hubiera hecho usted? Los apóstoles respondieron firmemente: “Tenemos que obedecer a Dios como gobernante más bien que a los hombres.” (Hechos 5:29; vea también Hch 4:18-20.) Ellos no trataban como de poca importancia sus obligaciones ante la ley del país, pero cuando surgió un conflicto directo  entre la ley del hombre y la ley de Dios, reconocieron que la ley de Dios es suprema. Al ver esto, un miembro respetado del tribunal ante el cual comparecieron sabiamente aconsejó a sus compañeros del tribunal que no estorbaran a estos cristianos, de modo que ellos como funcionarios no llegaran a ser luchadores contra Dios.—Hechos 5:33-39.

7. (a) ¿Qué dijo Dios en los días de Moisés en cuanto a ejecutar un acto de devoción delante de una imagen? (b) ¿Qué clase de objetos de devoción han hecho los hombres? (c) Cuando la ley seglar exige actos de devoción delante de una imagen o emblema, ¿el ejemplo de quiénes hacen bien en considerar los cristianos?

7 No son solo los mandamientos de Dios acerca de predicar los que son importantes. Hay otros asuntos también. Señalando uno de ellos, Jehová dijo a su pueblo en los días de Moisés: “No debes hacerte una imagen tallada ni una forma parecida a cosa alguna que esté en los cielos arriba o que esté en la tierra debajo o que esté en las aguas debajo de la tierra. No debes inclinarte ante ellas ni ser inducido a servirles, porque yo Jehová tu Dios soy un Dios que exige devoción exclusiva.” (Éxodo 20:4, 5) No obstante, los hombres han hecho muchos objetos de devoción. Han hecho algunos de metal o madera. Han hecho otros de tela, con una forma que representa algún objeto del cielo o de la Tierra cosida o pintada en la tela. En algunos casos los actos de devoción que se han ejecutado delante de estos objetos han sido voluntarios, pero en otros casos los ha exigido la ley seglar. ¿Da lo mismo esto? Si la ley seglar exige que se ejecuten ciertos actos de devoción delante de una imagen o emblema, ¿exime esto a los individuos de la obligación de obedecer la ley de Dios en el asunto? Los adoradores fieles de Jehová en el distrito de Babilonia no creían que era así. La Biblia nos dice que tres jóvenes hebreos, Sadrac, Mesac y Abednego, rehusaron participar en una ceremonia ordenada por el rey. ¿Por qué? Porque envolvía adoración, y la adoración de ellos pertenecía solamente a Jehová. Dios aprobó lo que ellos hicieron.  Pero, ¿cómo reaccionó el rey de Babilonia? Al principio se encolerizó violentamente. Sin embargo, con el tiempo, vio la mano de Jehová Dios en el asunto. Al darse cuenta de que ellos no eran ningún peligro al Estado, emitió un decreto protegiendo la libertad de ellos. (Daniel 3:1-30) ¿No admira usted la lealtad de ellos a Dios? ¿No quiere usted ser tan firme como ellos en dar adoración exclusivamente a Dios?

8. (a) ¿Qué exigió el Estado romano que hicieran sus súbditos, y por qué rehusaron hacerlo los cristianos primitivos? (b) ¿Estaban mostrando falta de respeto estos cristianos?

8 Esta misma cuestión de la adoración afrontaron los cristianos que vivían en el Imperio Romano. El Estado exigió que todos quemaran incienso al emperador como evidencia de lealtad. Los cristianos no podían hacer esto, aunque obedecían las demás leyes. Se dieron cuenta de que había adoración envuelta en esto, fuera que el acto se ejecutara en honor de un emblema o de una persona. (Mateo 4:10) Justino Mártir, quien vivió en el segundo siglo, expresó el punto de vista de estos cristianos, diciendo: “Solamente a Dios damos adoración, pero en otras cosas con gusto les servimos a ustedes [los gobernantes políticos], reconociéndolos como reyes y gobernantes de hombres.” A menudo no se comprendía bien a estos cristianos, pero lo que ellos hacían realmente no mostraba falta de respeto, ¿verdad? Tampoco hacía esto de ellos un peligro a los otros romanos. Como informó el gobernador romano Plinio el Joven en una carta al emperador Trajano, rehusaban cometer fraude o robo o adulterio. Eran de la clase de personas que a cualquiera le gustaría tener como vecinos, y la religión de ellos era lo que los hacía así.

9. Además de nuestra adoración, ¿qué otra cosa le debemos a Dios?

9 Además de nuestra adoración, hay otra cosa que le debemos a Dios. Un apóstol de Jesucristo señaló esto cuando dijo: “El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que hay en él . . . da a todos vida.” (Hechos  17:24, 25) Ninguno de nosotros estaría vivo hoy si no fuera por Dios. Él es la Fuente de la vida. (Salmo 36:9 [35:10, TA]) Pero, ¿qué estamos haciendo con la vida de que Dios nos permite disfrutar?

10. ¿Cómo nos ayudan las Escrituras a evitar desagradar a Dios por la manera en que usamos nuestra vida?

10 Los cristianos verdaderos reconocen que, para disfrutar de la aprobación de Dios, tienen que evitar usar su vida en actividades que los pondrían en oposición a Dios. Por lo tanto, evitan el proceder de aquellas clases de personas de quienes la Biblia dice que están para ser destruidas por el ejecutor de Dios cuando este sistema inicuo termine. (Revelación 19:17-21) Ellos comprenden que el juicio de Jehová es verdadero y justo. Y amoldan su vida ahora en armonía con la voluntad de él. Bien saben que esto puede atraerles desaprobación, aun persecución, de parte de aquellos cuyos únicos intereses están en el sistema de cosas actual. Pero, con fe plena en que el camino de Dios es el correcto, exaltan la ley de él y su adoración, dando a éstos el primer lugar en su vida. (Miqueas 4:1-3) Imitando al propio Hijo de Dios, Jesucristo, usan su vida, no en proyectos egoístas ni para la voluntad de hombres egoístas, sino en armonía con la voluntad de Dios. (1 Corintios 7:23; 1 Pedro 4:1, 2) Al hacer esto, verdaderamente pagan de vuelta a Dios lo que le pertenece a él.

11. ¿Cómo debe afectar nuestra vida la obediencia a la ley?

11 ¿Quiere usted tener la aprobación de Dios? Si así es, la obediencia a la ley será asunto serio en su vida. Le impulsará a tener respeto apropiado a la persona y propiedad de sus vecinos. Hará que usted sea respetuoso para con funcionarios gubernamentales. Pero, sobre todo, hará que usted ponga su vida en plena armonía con las decisiones judiciales de Jehová Dios, el mayor Legislador de todos.

[Preguntas del estudio]