Lucas 1:1-80

1  Son muchos los que se han dedicado a organizar un relato de los hechos —que entre nosotros cuentan con total credibilidad—+  tal como nos los transmitieron quienes desde el principio fueron testigos oculares+ y servidores del mensaje.+  Por eso yo también, porque he investigado todo con exactitud desde el comienzo, decidí escribírtelo en orden lógico,+ excelentísimo Teófilo,+  para que puedas tener la total seguridad de que las cosas que te han enseñado oralmente+ son confiables.  En los días de Herodes,+ rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la división de Abías.+ Su esposa era descendiente de Aarón y se llamaba Elisabet.  Los dos eran justos delante de Dios y cumplían de manera intachable* todos los mandamientos y requisitos legales de Jehová.  Pero no tenían ningún hijo porque Elisabet era estéril, y los dos ya eran personas de avanzada edad.+  Zacarías estaba sirviendo de sacerdote delante de Dios en el turno de su división+  y, según la costumbre* del sacerdocio, le tocó entrar en el santuario de Jehová+ para ofrecer incienso.+ 10  Y, a la hora de ofrecer el incienso, toda la multitud del pueblo estaba orando afuera. 11  Entonces el ángel de Jehová se le apareció allí. Estaba de pie al lado derecho del altar del incienso. 12  Al verlo, Zacarías se sobresaltó y le dio mucho miedo. 13  Pero el ángel le dijo: “No tengas miedo, Zacarías, porque tu ruego ha sido escuchado. Tu esposa Elisabet te dará un hijo, y tienes que llamarlo Juan.+ 14  Estarás feliz,* radiante de alegría, y muchos se pondrán contentos por su nacimiento;+ 15  porque él será grande a los ojos de Jehová.+ Pero no tomará nunca vino ni ninguna otra bebida alcohólica.+ Ya desde antes de nacer,*+ estará lleno de espíritu santo. 16  Y hará que muchos de los hijos de Israel se vuelvan a Jehová su Dios.+ 17  Además, irá delante de él con el espíritu y poder* de Elías+ para volver el corazón de padres a hijos+ y para hacer que los desobedientes se vuelvan a la sabiduría práctica de los justos, con el fin de tenerle listo a Jehová un pueblo preparado”.+ 18  Zacarías le dijo al ángel: “¿Cómo puedo estar seguro de eso? Porque yo ya soy viejo y mi esposa es una mujer de avanzada edad”.+ 19  Y el ángel le respondió: “Yo soy Gabriel,+ el que está de pie delante de Dios,+ y fui enviado para hablar contigo y comunicarte estas buenas noticias. 20  Pero, mira, no podrás hablar y estarás en silencio hasta el día en que estas cosas sucedan,+ porque no creíste mis palabras, que se cumplirán en su tiempo fijado”. 21  Mientras tanto, el pueblo seguía esperando a Zacarías y se extrañaba de que tardara tanto en el santuario. 22  Cuando salió, no podía hablarles, y se dieron cuenta de que acababa de ver algo sobrenatural* en el santuario. Les hacía señas, pero seguía mudo. 23  Entonces, cuando se cumplieron los días de su servicio santo, se fue a su casa. 24  Unos días más tarde, Elisabet su esposa quedó embarazada, y estuvo cinco meses sin salir de su casa. Decía: 25  “Esto es lo que Jehová ha hecho ahora por mí. Se ha fijado en mí para liberarme de mi vergüenza”.+ 26  Cuando ella estaba en su sexto mes, Dios envió al ángel Gabriel+ a una ciudad de Galilea llamada Nazaret 27  a visitar a una joven virgen+ que estaba comprometida para casarse con un hombre llamado José, de la casa de David. La virgen se llamaba María.+ 28  Cuando el ángel entró, le dijo: “Te saludo, mujer especialmente favorecida; Jehová está contigo”. 29  Pero ella se quedó muy desconcertada con sus palabras y trataba de entender qué podría significar ese saludo. 30  Así que el ángel le dijo: “No tengas miedo, María, porque cuentas con el favor de Dios. 31  Mira, quedarás embarazada* y darás a luz un hijo,+ y tienes que llamarlo Jesús.+ 32  Él será grande+ y será llamado Hijo del Altísimo.+ Y Jehová Dios le dará el trono de David su padre,+ 33  y él reinará sobre la casa de Jacob para siempre. Su Reino no tendrá fin”.+ 34  Pero María le preguntó al ángel: “¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relaciones sexuales con ningún hombre?”.+ 35  El ángel le contestó: “Sobre ti vendrá espíritu santo,+ y el poder del Altísimo te envolverá con su sombra. Por eso el que va a nacer será llamado santo,+ Hijo de Dios.+ 36  Y, mira, tu pariente Elisabet, que ya está en su vejez, también ha concebido un hijo. Ella, a la que llamaban estéril, ya está en su sexto mes, 37  porque nada de lo que Dios afirma es imposible”.+ 38  Entonces, María dijo: “¡Aquí está la esclava de Jehová! Que me suceda tal como has dicho”. Con eso, el ángel la dejó y se fue. 39  Poco tiempo después, María se puso en camino y viajó apresuradamente a la región montañosa, a una ciudad de Judá, 40  y entró en la casa de Zacarías y saludó a Elisabet. 41  Apenas Elisabet oyó el saludo de María, la criatura que llevaba en su vientre saltó. Elisabet entonces se llenó de espíritu santo 42  y con voz fuerte exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! 43  ¿A qué se debe que tenga yo este honor, que la madre de mi Señor venga a verme? 44  Porque, fíjate, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura que llevo en el vientre saltó de alegría. 45  Feliz también la que creyó, porque lo que se le dijo de parte de Jehová se cumplirá por completo”. 46  Y María dijo: “Mi alma engrandece a Jehová,+ 47  y mi espíritu no puede menos que rebosar de alegría a causa de Dios, mi Salvador,+ 48  porque él se ha fijado en la humilde condición de su esclava.+ ¡Y de ahora en adelante todas las generaciones me llamarán feliz!+ 49  Porque el Poderoso ha hecho cosas grandes por mí, y su nombre es santo.+ 50  De generación en generación les tiene misericordia a quienes le temen.+ 51  Ha hecho cosas poderosas con su brazo;+ ha dispersado a los que tienen intenciones arrogantes en el corazón.+ 52  A los poderosos los ha derribado de sus tronos+ y a los humildes los ha elevado;+ 53  a los hambrientos los ha saciado por completo con cosas buenas+ y a los ricos los ha despedido con las manos vacías. 54  Ha venido a ayudar a su siervo, Israel, acordándose de su misericordia+ 55  a favor de Abrahán y su descendencia*+ para siempre, tal como les prometió a nuestros antepasados”. 56  María se quedó con ella unos tres meses y luego volvió a su casa. 57  Entonces a Elisabet le llegó el tiempo de dar a luz, y tuvo un hijo. 58  Cuando sus vecinos y sus parientes se enteraron de la gran compasión que Jehová le había mostrado, se alegraron con ella.+ 59  Al octavo día fueron a circuncidar al niño,+ y le iban a poner el nombre de su padre: Zacarías. 60  Pero su madre dijo: “¡No! Se va a llamar Juan”. 61  Ellos le respondieron: “No hay nadie en tu familia que se llame así”. 62  Entonces, haciendo señas, le preguntaron al padre cómo quería que se llamara el niño. 63  Él pidió una tablilla y escribió: “Su nombre es Juan”.+ Todos se quedaron asombrados. 64  Al instante se abrió su boca y se soltó su lengua, y empezó a hablar+ alabando a Dios. 65  Todos los que vivían en el vecindario se quedaron muy impresionados;* y por toda la región montañosa de Judea se empezó a hablar de estas cosas. 66  Los que oían hablar del asunto lo guardaban en su corazón y decían: “¿Qué llegará a ser este niño?”. Porque sin duda alguna la mano de Jehová estaba con él. 67  Entonces Zacarías su padre se llenó de espíritu santo y dijo proféticamente: 68  “Alabado sea Jehová, el Dios de Israel,+ porque se ha compadecido de su pueblo y lo ha liberado.+ 69  Ha hecho surgir para nosotros un poderoso salvador+ de la casa de su siervo David+ 70  —tal como dijo por boca de sus santos profetas de la antigüedad—+ 71  para salvarnos de nuestros enemigos y de las manos de todos los que nos odian,+ 72  para tener misericordia por causa de nuestros antepasados y para acordarse de su santo pacto,+ 73  el juramento que le hizo a nuestro antepasado Abrahán+ 74  de que, después de rescatarnos de las manos de los enemigos, nos concedería el privilegio de darle servicio sagrado sin temor 75  y con lealtad y justicia delante de él todos los días de nuestra vida. 76  Y tú, pequeño, serás llamado profeta del Altísimo, porque irás delante de Jehová para preparar sus caminos,+ 77  para darle a su pueblo el conocimiento de la salvación mediante el perdón de sus pecados+ 78  debido a la tierna compasión de nuestro Dios. Por esa compasión, la luz de un amanecer nos visitará desde lo alto+ 79  para alumbrar a los que están sentados en oscuridad y bajo la sombra de la muerte,+ y para guiar nuestros pies por el camino de la paz”. 80  El niño creció y se hizo fuerte en espíritu,* y se quedó en el desierto hasta el día en que se mostró abiertamente a Israel.

Notas

Lit. “andaban sin tacha en”.
O “práctica establecida”.
O “gozoso”.
O “desde el vientre de su madre”.
O “el entusiasmo y la fuerza”.
O “tener una visión”.
O “concebirás en tu matriz”.
Lit. “simiente”.
O “se llenaron de temor”.
O “se convirtió en un joven maduro”.

Notas de estudio

Lucas. En griego Loukás, que viene del nombre latino Lucas. Escribió este Evangelio y Hechos de los Apóstoles. Era médico y fue un fiel compañero del apóstol Pablo (Col 4:14; ver también “Información sobre Lucas”). Debido a su nombre griego y su estilo al escribir, algunos han afirmado que Lucas no era judío. Además, en Col 4:10-14, Pablo habla de “los circuncisos” y poco después menciona a Lucas. Sin embargo, esa afirmación iría en contra de lo que se indica en Ro 3:1, 2, donde dice que “a los judíos se les confiaron las declaraciones sagradas de Dios”. Así que Lucas puede haber sido un judío de habla griega con un nombre griego.

Las Buenas Noticias según Lucas. Ninguno de los escritores de los Evangelios revela que es el escritor de su relato. Al parecer los títulos de los libros no formaban parte del texto original. En algunos manuscritos del Evangelio de Lucas, el título que aparece es Euagguélion katá Loukán (“Las Buenas Noticias [o “El Evangelio”] según Lucas”), mientras que en otros se usa un título más corto: Katá Loukán (“Según Lucas”). No se sabe exactamente cuándo se añadieron o se empezaron a usar esos títulos; se cree que fue en el siglo segundo de nuestra era, ya que se han encontrado ejemplos del título largo en manuscritos de los Evangelios de finales de ese siglo o de principios del siglo tercero. Según algunos expertos, tal vez las palabras iniciales del libro de Marcos (“El comienzo de las buenas noticias acerca de Jesucristo, el Hijo de Dios”) fueron la razón por la que comenzó a usarse el término evangelio (lit. “buenas noticias”) para referirse a estos relatos. Es posible que se empezaran a utilizar estos títulos que incluyen el nombre del escritor por razones prácticas, pues así es más fácil identificar los libros.

que [...] cuentan con total credibilidad. La palabra griega usada aquí destaca que los hechos habían sido completamente verificados. Al decir “entre nosotros”, también se indica que los cristianos estaban convencidos sin ninguna duda de que todas las cosas relacionadas con Cristo se habían cumplido, habían demostrado ser ciertas y podían aceptarse con total confianza. Por eso, algunas traducciones bíblicas dicen: “Que han sido plenamente aceptadas entre nosotros”. En otros contextos, se han traducido otras formas de esta palabra griega como “plenamente convencidos” o algo parecido (Ro 4:21; 14:5; Col 4:12).

servidores del mensaje. O “servidores de la palabra”. Dos traducciones de las Escrituras Griegas Cristianas al hebreo (señaladas con las referencias J18, 22 en el apén. C) usan aquí el Tetragrámaton y dicen “servidores de la palabra de Jehová”.

investigado. Lucas no fue testigo ocular de los sucesos que registró. Así que, además de ser inspirado por espíritu santo, parece que basó su relato en otras fuentes: 1) registros disponibles para recopilar la genealogía de Jesús (Lu 3:23-38); 2) el relato inspirado escrito por Mateo; y 3) entrevistas en persona a muchos testigos oculares (Lu 1:2), como algunos de los discípulos que todavía estaban vivos y probablemente la propia madre de Jesús, María. Casi el 60 % del contenido del Evangelio de Lucas no aparece en ningún otro Evangelio. Ver “Información sobre Lucas”.

en orden lógico. O “de forma ordenada”. La palabra griega kathexḗs, que aquí se traduce como “en orden lógico”, puede referirse a una secuencia temporal, ordenada por temas o presentada de forma lógica, pero no siempre es estrictamente cronológica. Como se puede ver en Lu 3:18-21, Lucas no siempre registró los hechos en orden cronológico. Por eso, para establecer el orden de los sucesos de la vida y el ministerio de Jesús, hay que comparar los cuatro Evangelios. Por lo general, Lucas narró los sucesos en orden cronológico, pero parece que otros factores también influyeron en su presentación ordenada de los acontecimientos y los temas.

excelentísimo. La palabra griega para “excelentísimo” (krátistos) se usa en contextos oficiales para dirigirse a funcionarios de alto rango (Hch 23:26; 24:3; 26:25). Por eso algunos expertos creen que, antes de ser cristiano, Teófilo desempeñaba un cargo alto. Otros piensan que el término griego era simplemente una forma amable y educada de dirigirse a alguien o una muestra de gran estima. Parece que Teófilo era cristiano, pues ya le habían “enseñado oralmente” las cosas acerca de Jesucristo y su ministerio (Lu 1:4). De modo que el relato de Lucas serviría para confirmarle lo que había aprendido antes por boca de alguien. Pero no todos piensan igual. Algunos creen que Teófilo era al principio una persona interesada que luego se convirtió al cristianismo. Otros creen que el nombre, que significa ‘amado por Dios’ o ‘amigo de Dios’, era un sobrenombre de los cristianos en general. Al comienzo de los Hechos de los Apóstoles, Lucas ya no usa “excelentísimo” cuando se dirige a Teófilo (Hch 1:1).

le tocó [...] ofrecer incienso. Al principio Aarón era el que ofrecía incienso en el altar de oro (Éx 30:7). Pero después su hijo Eleazar recibió la responsabilidad de encargarse del incienso y otros objetos del tabernáculo (Nú 4:16). Aquí se dice que Zacarías, que no era sumo sacerdote, estaba ofreciendo incienso. Eso parece indicar que otros sacerdotes, aparte del sumo sacerdote, podían realizar este servicio, salvo durante el Día de Expiación. Puede que ofrecer incienso fuera el más valorado de los servicios que se realizaban a diario en el templo. Se hacía después de ofrecer el sacrificio y, durante ese tiempo, la gente esperaba reunida orando afuera del santuario. Según la tradición rabínica, este servicio se echaba a suertes, pero ningún sacerdote que lo hubiera hecho antes podía repetirlo, a menos que todos los presentes ya lo hubieran realizado. Si así fuera, es posible que un sacerdote tuviera este honor solo una vez en la vida.

Herodes. Se refiere a Herodes el Grande. Ver glosario.

Zacarías. Viene del nombre hebreo que significa ‘Jehová ha recordado’.

la división de Abías. Abías era un sacerdote descendiente de Aarón. En los días del rey David, era uno de los jefes de las casas paternas de Israel. David organizó a los sacerdotes en 24 divisiones. Cada una servía en el santuario de Jerusalén una semana cada seis meses. La casa paterna de Abías fue escogida por sorteo para encabezar la octava división (1Cr 24:3-10). Aunque Zacarías pertenecía a “la división de Abías”, esto no indicaba necesariamente su línea de descendencia, sino la división sacerdotal a la que había sido asignado para servir en el templo. Ver la nota de estudio de Lu 1:9.

Abías. Viene del nombre hebreo que significa ‘mi padre es Jehová’.

Elisabet. El nombre griego Eleisábet viene del nombre hebreo ʼElishévaʽ (“Eliseba”), que significa ‘mi Dios es abundancia’ o ‘Dios de abundancia’. Elisabet era “descendiente de Aarón”, literalmente, venía “de las hijas de Aarón”. Así que ambos padres de Juan procedían de familias sacerdotales.

Jehová. Esta es la primera vez que aparece el nombre de Dios en el Evangelio de Lucas en esta traducción. Aunque los manuscritos griegos disponibles usan aquí el término Kýrios (“Señor”), hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor (ver apén. C1 y apén. C3: introducción y explicación de Lu 1:6). Los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a expresiones y pasajes de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, en las Escrituras Hebreas, la frase “mandamientos y requisitos legales” y otras similares aparecen en contextos donde se usa el nombre de Dios o donde Jehová está hablando (Gé 26:2, 5; Nú 36:13; Dt 4:40; 27:10; Eze 36:23, 27).

templo. Aquí se usa una palabra griega (naós) que puede referirse a todo el complejo del templo, con los patios incluidos, y no solo al santuario propiamente dicho.

santuario. La palabra griega naós aquí se refiere al edificio central con los compartimientos del Santo y del Santísimo.

Jehová. Esta es la primera vez que aparece el nombre de Dios en el Evangelio de Lucas en esta traducción. Aunque los manuscritos griegos disponibles usan aquí el término Kýrios (“Señor”), hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor (ver apén. C1 y apén. C3: introducción y explicación de Lu 1:6). Los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a expresiones y pasajes de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, en las Escrituras Hebreas, la frase “mandamientos y requisitos legales” y otras similares aparecen en contextos donde se usa el nombre de Dios o donde Jehová está hablando (Gé 26:2, 5; Nú 36:13; Dt 4:40; 27:10; Eze 36:23, 27).

le tocó [...] ofrecer incienso. Al principio Aarón era el que ofrecía incienso en el altar de oro (Éx 30:7). Pero después su hijo Eleazar recibió la responsabilidad de encargarse del incienso y otros objetos del tabernáculo (Nú 4:16). Aquí se dice que Zacarías, que no era sumo sacerdote, estaba ofreciendo incienso. Eso parece indicar que otros sacerdotes, aparte del sumo sacerdote, podían realizar este servicio, salvo durante el Día de Expiación. Puede que ofrecer incienso fuera el más valorado de los servicios que se realizaban a diario en el templo. Se hacía después de ofrecer el sacrificio y, durante ese tiempo, la gente esperaba reunida orando afuera del santuario. Según la tradición rabínica, este servicio se echaba a suertes, pero ningún sacerdote que lo hubiera hecho antes podía repetirlo, a menos que todos los presentes ya lo hubieran realizado. Si así fuera, es posible que un sacerdote tuviera este honor solo una vez en la vida.

santuario. En este contexto, la palabra griega naós se refiere al edificio central del templo. Para “ofrecer incienso”, Zacarías tenía que entrar adonde estaba el altar del incienso, al Santo, el primer compartimiento del santuario. Ver las notas de estudio de Mt 27:5; 27:51 y el apén. B11.

el santuario de Jehová. Como se explicó en la nota de estudio de Lu 1:6, los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a pasajes y expresiones de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, expresiones parecidas a “santuario de Jehová” o “templo de Jehová” a menudo incluyen el Tetragrámaton (Nú 19:20; 2Re 18:16; 23:4; 24:13; 2Cr 26:16; 27:2; Jer 24:1; Eze 8:16; Ag 2:15). En el apén. C1 se explicó que hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor. Por eso se usa el nombre Jehová en el texto principal. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:9).

el ángel de Jehová. Esta frase, que aparece por primera vez en Gé 16:7, se utiliza muchas veces en las Escrituras Hebreas. Combina la palabra hebrea para “ángel” y el Tetragrámaton. En un fragmento de una de las primeras copias de la Septuaginta, en Zac 3:5, 6 aparece la palabra griega ágguelos (que significa ‘ángel’ o ‘mensajero’) seguida del nombre de Dios escrito con caracteres hebreos. Este fragmento, que se encontró en el desierto de Judea, en Nahal Hever (Israel), data de entre el año 50 antes de nuestra era y el año 50 de nuestra era. En los apéns. C1 y C3 se explican las razones por las que la Traducción del Nuevo Mundo usa “el ángel de Jehová” en el texto principal en Lu 1:11, aunque ahí los manuscritos griegos disponibles dicen “el ángel del Señor”.

Juan. Es el equivalente en español del nombre hebreo Jehohanán o Johanán, que significa ‘Jehová ha mostrado favor’ o ‘Jehová ha sido compasivo’.

a los ojos de Jehová. La expresión griega enṓpion Kyríou (lit. “a los ojos del Señor” o “delante del Señor”) refleja una frase hecha hebrea y aparece más de 100 veces en copias disponibles de la Septuaginta como traducción de frases hebreas donde el texto original usaba el Tetragrámaton (Jue 11:11; 1Sa 10:19; 2Sa 5:3; 6:5). El uso de esta expresión en las Escrituras Hebreas indica que aquí Kýrios sustituye al nombre de Dios. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:15).

espíritu santo. O “santa fuerza activa”. Ver glosario, espíritu y espíritu santo.

Jehová. El vocabulario usado en el mensaje del ángel a Zacarías (vv. 13-17) se parece mucho al de las Escrituras Hebreas. Por ejemplo, la combinación de Kýrios (“Señor”) y Theós (“Dios”) con un pronombre personal (que aquí se traduce como “Jehová su Dios”) es muy común en las citas de las Escrituras Hebreas (comparar con la expresión “Jehová tu Dios” en Lu 4:8, 12; 10:27). La frase “Jehová su Dios” aparece más de 30 veces en las Escrituras Hebreas, mientras que “el Señor su Dios” no aparece ninguna. La frase “los hijos de Israel”, que significa ‘el pueblo de Israel’ o ‘los israelitas’, también refleja una frase hecha hebrea muy usada en las Escrituras Hebreas (Gé 36:31, nota). Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:16).

a los ojos de Jehová. La expresión griega enṓpion Kyríou (lit. “a los ojos del Señor” o “delante del Señor”) refleja una frase hecha hebrea y aparece más de 100 veces en copias disponibles de la Septuaginta como traducción de frases hebreas donde el texto original usaba el Tetragrámaton (Jue 11:11; 1Sa 10:19; 2Sa 5:3; 6:5). El uso de esta expresión en las Escrituras Hebreas indica que aquí Kýrios sustituye al nombre de Dios. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:15).

Jehová. El vocabulario usado en el mensaje del ángel a Zacarías (vv. 13-17) se parece mucho al de las Escrituras Hebreas. Por ejemplo, la combinación de Kýrios (“Señor”) y Theós (“Dios”) con un pronombre personal (que aquí se traduce como “Jehová su Dios”) es muy común en las citas de las Escrituras Hebreas (comparar con la expresión “Jehová tu Dios” en Lu 4:8, 12; 10:27). La frase “Jehová su Dios” aparece más de 30 veces en las Escrituras Hebreas, mientras que “el Señor su Dios” no aparece ninguna. La frase “los hijos de Israel”, que significa ‘el pueblo de Israel’ o ‘los israelitas’, también refleja una frase hecha hebrea muy usada en las Escrituras Hebreas (Gé 36:31, nota). Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:16).

de él. Es decir, de Dios.

Elías. Viene del nombre hebreo que significa ‘mi Dios es Jehová’.

para volver el corazón de padres a hijos. Esta expresión es una cita de la profecía de Mal 4:6. Aquí no se predice una reconciliación entre padres e hijos. Más bien, se indica que el mensaje de Juan haría que los padres se arrepintieran y volvieran sus tercos corazones en corazones humildes y enseñables, como el de hijos obedientes. Algunos hasta se convertirían en hijos de Dios. Malaquías además predijo que el corazón de los hijos se volvería hacia los padres. En ese caso indicaba que los que se arrepintieran se volverían fieles como sus antepasados Abrahán, Isaac y Jacob.

tenerle listo a Jehová un pueblo preparado. Las palabras del ángel a Zacarías (vv. 13-17) contienen alusiones a versículos como Mal 3:1; 4:5, 6 e Is 40:3, donde se usa el nombre de Dios (ver las notas de estudio de Lu 1:15, 16). Una expresión parecida a la frase griega que se traduce como “tenerle listo [...] un pueblo” aparece en la Septuaginta en 2Sa 7:24, donde el texto hebreo dice: “Estableciste a tu pueblo Israel [...], oh, Jehová”. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:17).

las buenas noticias. O “las buenas nuevas”. Esta es la primera vez que aparece la palabra griega euagguélion, que se traduce como “evangelio” en muchas Biblias en español. Un término griego relacionado, euagguelistḗs, traducido como “evangelizador”, significa ‘predicador de las buenas noticias’ (Hch 21:8; Ef 4:11, nota; 2Ti 4:5, nota).

las buenas noticias. La palabra griega euagguélion se deriva de las palabras eu, que significa ‘bueno’ o ‘bien’, y ágguelos, que significa ‘el que trae noticias’ o ‘el que proclama o anuncia’ (ver glosario). Algunas Biblias en español la traducen como “evangelio”. El término relacionado que se traduce “evangelizador” (en griego, euagguelistḗs) significa ‘predicador de las buenas noticias’ (Hch 21:8; Ef 4:11, nota; 2Ti 4:5, nota).

en todo el mundo, [...] donde se prediquen. En este versículo, Jesús predijo que las buenas noticias se proclamarían por todo el mundo, como lo había dicho en la ocasión que se relata en Mt 24:14. Pero aquí añadió que también se hablaría del acto de devoción de la mujer. Dios inspiró a tres escritores de los Evangelios para que contaran lo que ella hizo (Mr 14:8, 9; Jn 12:7). Ver la nota de estudio de Mt 24:14.

Gabriel. Viene del nombre hebreo que significa ‘el fuerte de Dios’ o ‘el físicamente capacitado de Dios’ (Da 8:15, 16). Aparte de Miguel, Gabriel es el único ángel que se menciona por nombre en la Biblia y el único que, al materializarse, reveló su nombre.

comunicarte estas buenas noticias. El verbo griego euagguelízomai está relacionado con el nombre euagguélion, que se traduce como “buenas noticias” o “buenas nuevas”. Aquí el ángel Gabriel está actuando como evangelizador. Ver las notas de estudio de Mt 4:23; 24:14; 26:13.

servicio santo. O “servicio público”. Aquí se usa la palabra griega leitourgía, que está relacionada con las palabras leitourguéō (‘realizar un servicio público’) y leitourgós (‘siervo público’ o ‘trabajador público’). Los antiguos griegos y romanos usaban estas palabras para designar un trabajo o servicio que se hacía para el Estado o las autoridades civiles en beneficio del pueblo. Por ejemplo, en Ro 13:6 se llama “siervos públicos de Dios” (plural de leitourgós) a las autoridades seglares porque suministran servicios beneficiosos para el pueblo. Aquí Lucas usa el término como se usa en la Septuaginta, donde estos sustantivos y este verbo a menudo se refieren al servicio que realizaban los sacerdotes y los levitas en el templo (Éx 28:35; Nú 8:22). El servicio en el templo se consideraba un servicio público porque beneficiaba al pueblo. Pero también se consideraba santo porque los sacerdotes levíticos enseñaban la Ley de Dios y ofrecían sacrificios que expiaban los pecados del pueblo (2Cr 15:3; Mal 2:7).

lo que Jehová ha hecho [...] por mí. Aquí Elisabet expresa su gratitud de una manera que recuerda la experiencia de Sara descrita en Gé 21:1, donde aparece el nombre de Dios. Las palabras de Elisabet sobre haberse liberado de la vergüenza de no tener hijos también se parecen a las de Raquel, registradas en Gé 30:23. Ver apén. C1 y apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:25).

en su sexto mes. Lit. “en el mes sexto”. Por el contexto de los versículos 24 y 25, se ve que se refiere al sexto mes de embarazo de Elisabet.

comprometida para casarse. Para los hebreos, estar comprometido para casarse era un asunto muy serio. Cuando un hombre y una mujer se comprometían, se los consideraba ya casados, aunque no empezaban a vivir juntos hasta que se formalizaba el matrimonio.

comprometida para casarse. Ver la nota de estudio de Mt 1:18.

María. Equivalente del nombre hebreo Míriam. En las Escrituras Griegas Cristianas aparecen seis mujeres con ese nombre: 1) María la madre de Jesús; 2) María Magdalena (Mt 27:56; Lu 8:2; 24:10); 3) María la madre de Santiago y de Josés (Mt 27:56; Lu 24:10); 4) María la hermana de Marta y Lázaro (Lu 10:39; Jn 11:1); 5) María la madre de Juan Marcos (Hch 12:12); y 6) María la de Roma (Ro 16:6). En los días de Jesús, este era uno de los nombres de mujer más comunes.

Jehová está contigo. Esta y otras frases parecidas que incluyen el nombre de Dios son frecuentes en las Escrituras Hebreas (Rut 2:4; 2Sa 7:3; 2Cr 15:2; Jer 1:19). El saludo del ángel a María se parece a las palabras que el ángel de Jehová le dijo a Gedeón: “Jehová está contigo, poderoso guerrero” (Jue 6:12). Ver apén. C1 y apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:28).

Jesús. Corresponde al nombre hebreo Jesúa o Josué, forma abreviada de Jehosúa, que significa ‘Jehová es salvación’.

Jehová. Esta es la primera vez que aparece el nombre de Dios en el Evangelio de Lucas en esta traducción. Aunque los manuscritos griegos disponibles usan aquí el término Kýrios (“Señor”), hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor (ver apén. C1 y apén. C3: introducción y explicación de Lu 1:6). Los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a expresiones y pasajes de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, en las Escrituras Hebreas, la frase “mandamientos y requisitos legales” y otras similares aparecen en contextos donde se usa el nombre de Dios o donde Jehová está hablando (Gé 26:2, 5; Nú 36:13; Dt 4:40; 27:10; Eze 36:23, 27).

Jehová. El vocabulario usado en el mensaje del ángel a Zacarías (vv. 13-17) se parece mucho al de las Escrituras Hebreas. Por ejemplo, la combinación de Kýrios (“Señor”) y Theós (“Dios”) con un pronombre personal (que aquí se traduce como “Jehová su Dios”) es muy común en las citas de las Escrituras Hebreas (comparar con la expresión “Jehová tu Dios” en Lu 4:8, 12; 10:27). La frase “Jehová su Dios” aparece más de 30 veces en las Escrituras Hebreas, mientras que “el Señor su Dios” no aparece ninguna. La frase “los hijos de Israel”, que significa ‘el pueblo de Israel’ o ‘los israelitas’, también refleja una frase hecha hebrea muy usada en las Escrituras Hebreas (Gé 36:31, nota). Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:16).

Jehová Dios. Como se explica en la nota de estudio de Lu 1:6, los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a pasajes y expresiones de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Las palabras del ángel sobre el trono de David son una alusión a la promesa registrada en 2Sa 7:12, 13, 16, donde Jehová habla con David mediante el profeta Natán y donde el Tetragrámaton aparece varias veces en el contexto más cercano (2Sa 7:4-16). En las Escrituras Griegas Cristianas, la expresión que aquí se traduce como “Jehová Dios” y otras similares se encuentran sobre todo en citas de las Escrituras Hebreas o en pasajes que reflejan el estilo del hebreo. Ver la nota de estudio de Lu 1:16 y el apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:32).

tu pariente. Esta es la única vez que aparece esta forma del término griego (sygguenís) en las Escrituras Griegas Cristianas. Pero en otros versículos aparece sygguenḗs, otra forma de la misma palabra (Lu 1:58; 21:16; Hch 10:24; Ro 9:3). Ambos términos designan a un pariente en general, a alguien del mismo clan o familia extendida. De modo que María y Elisabet estaban emparentadas, aunque no se sabe el grado exacto de parentesco. De todos modos, como Zacarías y Elisabet eran de la tribu de Leví y José y María de la tribu de Judá, no podían ser parientes muy cercanos.

nada de lo que Dios afirma es imposible. O “ninguna palabra de Dios fallará”. O quizás “nada es imposible para Dios”. El término griego rhḗma puede referirse a “una palabra”, “un dicho” o “una declaración”. También puede referirse a “una cosa” o “algo de lo que se ha hablado”, ya sea un suceso, la descripción de una acción o el resultado de lo que se ha declarado. Aunque el texto griego puede traducirse de diferentes maneras, la idea general es la misma: nada es imposible cuando se trata de Dios o de alguna de sus promesas. Aquí se usa un vocabulario parecido al empleado por la Septuaginta en Gé 18:14, donde Jehová le asegura a Abrahán que su esposa Sara daría a luz a Isaac en su vejez.

¡Aquí está la esclava de Jehová! Estas palabras de María se parecen a frases de otros siervos de Jehová mencionadas en las Escrituras Hebreas. Por ejemplo, en la oración de Ana registrada en 1Sa 1:11 se dice: “¡Oh, Jehová de los ejércitos! Mira lo mucho que estoy sufriendo. Si te acuerdas de esta sierva [o “esclava”] tuya [...]”. En este versículo, la Septuaginta emplea la misma palabra griega para “esclava” que se usa en el relato de Lucas. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:38).

viajó [...] a la región montañosa. El viaje desde Nazaret, donde vivía María, hasta las montañas de Judea puede haberle tomado tres o cuatro días, dependiendo de dónde estuviera la ciudad de Zacarías y Elisabet. Es posible que hubiera una distancia de 100 km (60 mi) o más.

el fruto de tu vientre. O “el hijo que llevas en tu vientre”. La palabra griega para “fruto” (karpós) se usa aquí en sentido figurado junto con el término que se traduce como “vientre” para referirse a un hijo que todavía no ha nacido. La frase completa reproduce una expresión idiomática hebrea que da la idea de descendencia, es decir, del “fruto” o producto de la reproducción humana (Gé 30:2, nota; Dt 7:13, nota; 28:4, nota; Sl 127:3; 132:11, nota; Is 13:18; Lam 2:20, nota).

de parte de Jehová. Las cosas que el ángel le dijo a María procedían de Jehová Dios. La expresión griega pará Kyríou, que aquí se traduce como “de parte de Jehová”, aparece en copias disponibles de la Septuaginta como traducción de expresiones hebreas en las que normalmente va el nombre de Dios (Gé 24:50; Jue 14:4; 1Sa 1:20; Is 21:10; Jer 11:1; 18:1; 21:1). Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:45).

Jehová. Esta es la primera vez que aparece el nombre de Dios en el Evangelio de Lucas en esta traducción. Aunque los manuscritos griegos disponibles usan aquí el término Kýrios (“Señor”), hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor (ver apén. C1 y apén. C3: introducción y explicación de Lu 1:6). Los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a expresiones y pasajes de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, en las Escrituras Hebreas, la frase “mandamientos y requisitos legales” y otras similares aparecen en contextos donde se usa el nombre de Dios o donde Jehová está hablando (Gé 26:2, 5; Nú 36:13; Dt 4:40; 27:10; Eze 36:23, 27).

lo que Jehová ha hecho [...] por mí. Aquí Elisabet expresa su gratitud de una manera que recuerda la experiencia de Sara descrita en Gé 21:1, donde aparece el nombre de Dios. Las palabras de Elisabet sobre haberse liberado de la vergüenza de no tener hijos también se parecen a las de Raquel, registradas en Gé 30:23. Ver apén. C1 y apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:25).

¡Aquí está la esclava de Jehová! Estas palabras de María se parecen a frases de otros siervos de Jehová mencionadas en las Escrituras Hebreas. Por ejemplo, en la oración de Ana registrada en 1Sa 1:11 se dice: “¡Oh, Jehová de los ejércitos! Mira lo mucho que estoy sufriendo. Si te acuerdas de esta sierva [o “esclava”] tuya [...]”. En este versículo, la Septuaginta emplea la misma palabra griega para “esclava” que se usa en el relato de Lucas. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:38).

Y María dijo. Las palabras de alabanza de María que se encuentran en los versículos 46 a 55 contienen más de 20 referencias o alusiones a las Escrituras Hebreas. Ella usa muchas expresiones parecidas a las de la oración de Ana, la madre de Samuel, a quien Jehová también bendijo con un hijo (1Sa 2:1-10). Otros ejemplos son sus referencias o alusiones a Sl 35:9; Hab 3:18; Is 61:10 (v. 47); Gé 30:13; Mal 3:12 (v. 48); Dt 10:21; Sl 111:9 (v. 49); Job 12:19 (v. 52); Sl 107:9 (v. 53); Is 41:8, 9; Sl 98:3 (v. 54) y Miq 7:20; Is 41:8; 2Sa 22:51 (v. 55). Sus palabras demuestran su espiritualidad y su conocimiento de las Escrituras, así como su actitud agradecida. También revelan su profunda fe, ya que habló de Jehová como el que humilla al arrogante y poderoso y el que ayuda al humilde y pobre que quiere servirle.

Mi alma. O “Todo mi ser”. La palabra griega psykhḗ, tradicionalmente traducida como “alma”, aquí se refiere a todo el ser de una persona. En este contexto, “mi alma” también puede traducirse como “yo”. Ver glosario, alma.

Mi alma engrandece a Jehová. O “Mi alma alaba la grandeza de Jehová” o “Mi alma proclama la grandeza de Jehová”. Puede que estas palabras de María aludan a pasajes de las Escrituras Hebreas como Sl 34:3 y 69:30, donde se usa el nombre de Dios en el mismo versículo o en el contexto (Sl 69:31). En estos versículos, la Septuaginta usa la misma palabra griega que aquí se traduce como “engrandecer” (megalýnō). Ver la nota de estudio de Y María dijo en este versículo, las notas de estudio de Lu 1:6, 25, 38 y el apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:46).

la gran compasión que Jehová le había mostrado. O “la gran misericordia que Jehová le había mostrado”. Esta expresión se parece a lo que dicen algunos versículos de las Escrituras Hebreas, como Gé 19:18-20, donde Lot se dirige a Jehová y le dice: “Jehová, [...] me estás demostrando gran bondad [lit. “estás engrandeciendo tu bondad”]”. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:58).

Jehová. Esta es la primera vez que aparece el nombre de Dios en el Evangelio de Lucas en esta traducción. Aunque los manuscritos griegos disponibles usan aquí el término Kýrios (“Señor”), hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor (ver apén. C1 y apén. C3: introducción y explicación de Lu 1:6). Los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a expresiones y pasajes de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, en las Escrituras Hebreas, la frase “mandamientos y requisitos legales” y otras similares aparecen en contextos donde se usa el nombre de Dios o donde Jehová está hablando (Gé 26:2, 5; Nú 36:13; Dt 4:40; 27:10; Eze 36:23, 27).

el santuario de Jehová. Como se explicó en la nota de estudio de Lu 1:6, los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a pasajes y expresiones de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, expresiones parecidas a “santuario de Jehová” o “templo de Jehová” a menudo incluyen el Tetragrámaton (Nú 19:20; 2Re 18:16; 23:4; 24:13; 2Cr 26:16; 27:2; Jer 24:1; Eze 8:16; Ag 2:15). En el apén. C1 se explicó que hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor. Por eso se usa el nombre Jehová en el texto principal. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:9).

mano. A menudo se usa este término con el sentido de ‘poder’. Como la fuerza del brazo se aplica con la mano, este término también puede transmitir la idea de ‘fuerza aplicada’.

mano de Jehová. Esta combinación de la palabra hebrea para “mano” y el Tetragrámaton aparece con mucha frecuencia en las Escrituras Hebreas (Éx 9:3; Nú 11:23; Jue 2:15; Rut 1:13; 1Sa 5:6, 9; 7:13; 12:15; 1Re 18:46; Esd 7:6; Job 12:9; Is 19:16; 40:2; Eze 1:3). La expresión griega equivalente también aparece en Hch 11:21; 13:11. Ver las notas de estudio de Lu 1:6, 9; Hch 11:21 y el apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:66).

Alabado sea Jehová. O “Bendito sea Jehová”. Esta alabanza es común en las Escrituras Hebreas, donde a menudo aparece con el nombre de Dios (1Sa 25:32; 1Re 1:48; 8:15; Sl 41:13; 72:18; 106:48). Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:68).

un poderoso salvador. Lit. “un cuerno de salvación”. En la Biblia, los cuernos a menudo representan la fuerza, la conquista y la victoria (1Sa 2:1; Sl 75:4, 5, 10; 148:14; notas). También representan a gobernantes o a dinastías gobernantes, tanto si son buenos como si son malvados, y sus conquistas se han comparado al empuje de cuernos (Dt 33:17; Da 7:24; 8:2-10, 20-24). En este contexto, la expresión “un cuerno de salvación” se refiere al Mesías, porque él tiene el poder para salvar, es un poderoso salvador. Ver glosario, cuerno.

darle servicio sagrado. O “adorarlo”. El verbo griego latréuō básicamente significa ‘servir’. En las Escrituras, se refiere a realizar un servicio para Dios o relacionado con su adoración (Mt 4:10; Lu 2:37; 4:8; Hch 7:7; Ro 1:9; Flp 3:3; 2Ti 1:3; Heb 9:14; 12:28; Ap 7:15; 22:3), o a prestar un servicio en el santuario o el templo (Heb 8:5; 9:9; 10:2; 13:10). Por eso en algunos contextos se traduce esta expresión como “adorar”. En unos pocos casos aparece relacionada con la adoración falsa y se refiere a servir a cosas creadas o adorarlas (Hch 7:42; Ro 1:25).

Jehová. Esta es la primera vez que aparece el nombre de Dios en el Evangelio de Lucas en esta traducción. Aunque los manuscritos griegos disponibles usan aquí el término Kýrios (“Señor”), hay buenas razones para creer que en este versículo aparecía originalmente el nombre de Dios y que después se sustituyó por el título Señor (ver apén. C1 y apén. C3: introducción y explicación de Lu 1:6). Los dos primeros capítulos del relato de Lucas están llenos de referencias y alusiones a expresiones y pasajes de las Escrituras Hebreas donde aparece el nombre de Dios. Por ejemplo, en las Escrituras Hebreas, la frase “mandamientos y requisitos legales” y otras similares aparecen en contextos donde se usa el nombre de Dios o donde Jehová está hablando (Gé 26:2, 5; Nú 36:13; Dt 4:40; 27:10; Eze 36:23, 27).

Jehová. El vocabulario usado en el mensaje del ángel a Zacarías (vv. 13-17) se parece mucho al de las Escrituras Hebreas. Por ejemplo, la combinación de Kýrios (“Señor”) y Theós (“Dios”) con un pronombre personal (que aquí se traduce como “Jehová su Dios”) es muy común en las citas de las Escrituras Hebreas (comparar con la expresión “Jehová tu Dios” en Lu 4:8, 12; 10:27). La frase “Jehová su Dios” aparece más de 30 veces en las Escrituras Hebreas, mientras que “el Señor su Dios” no aparece ninguna. La frase “los hijos de Israel”, que significa ‘el pueblo de Israel’ o ‘los israelitas’, también refleja una frase hecha hebrea muy usada en las Escrituras Hebreas (Gé 36:31, nota). Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:16).

tenerle listo a Jehová un pueblo preparado. Las palabras del ángel a Zacarías (vv. 13-17) contienen alusiones a versículos como Mal 3:1; 4:5, 6 e Is 40:3, donde se usa el nombre de Dios (ver las notas de estudio de Lu 1:15, 16). Una expresión parecida a la frase griega que se traduce como “tenerle listo [...] un pueblo” aparece en la Septuaginta en 2Sa 7:24, donde el texto hebreo dice: “Estableciste a tu pueblo Israel [...], oh, Jehová”. Ver apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:17).

Jehová. Aquí se cita de Is 40:3. En el texto hebreo original aparece el nombre divino, representado por cuatro consonantes hebreas que se transliteran como YHWH (ver apén. C). Lucas le aplica esta profecía a Juan el Bautista. Él prepararía el camino de Jehová en el sentido de que le abriría el camino a Jesús, quien vendría en el nombre de su Padre y sería su representante (Jn 5:43; 8:29). Según el apóstol Juan, el propio Juan el Bautista se aplica a sí mismo esta profecía (Jn 1:23).

Jehová. Las palabras proféticas de Zacarías que aparecen en la segunda parte de este versículo reflejan lo que dicen Is 40:3 y Mal 3:1. En el texto hebreo original de estos versículos aparece el nombre de Dios, representado por cuatro consonantes hebreas que se transliteran como YHWH. Ver las notas de estudio de Lu 1:6, 16, 17; 3:4 y el apén. C3 (introducción y explicación de Lu 1:76).

irás delante de Jehová. Juan el Bautista iría “delante de Jehová” en el sentido de que precedería a Jesús, quien representaría a su Padre y vendría en el nombre de él (Jn 5:43; 8:29). Ver la nota de estudio de Jehová en este mismo versículo.

aquellos días. Según Lu 3:1-3, Juan el Bautista comenzó su ministerio “en el año 15 del reinado de Tiberio César”, durante la primavera (alrededor de abril) del año 29 (ver la nota de estudio de Lu 3:1). Unos seis meses después, en el otoño (alrededor de octubre) del año 29, Jesús fue adonde estaba Juan para que lo bautizara. Ver apén. A7.

el año 15 del reinado de Tiberio César. César Augusto murió el 17 de agosto del año 14 de nuestra era (según el calendario gregoriano). El 15 de septiembre Tiberio aceptó que el Senado romano lo proclamara emperador. Si los años del reinado de Tiberio se cuentan a partir de la muerte de Augusto, el año 15 transcurriría de agosto del año 28 a agosto del año 29. Si se cuentan desde que fue proclamado emperador, el año 15 transcurriría de septiembre del año 28 a septiembre del año 29. Todo parece indicar que Juan comenzó su ministerio en la primavera (alrededor de abril) del año 29, que cae dentro del año 15 del reinado de Tiberio. En ese año, Juan tendría unos 30 años, la edad a la que los sacerdotes levitas comenzaban su servicio en el templo (Nú 4:2, 3). Y, según Lu 3:21-23, Jesús también “tenía unos 30 años” cuando fue bautizado por Juan y “comenzó su labor”. Como Jesús murió en primavera, en el mes de nisán, su ministerio de tres años y medio tuvo que empezar en otoño, más o menos durante el mes de etanim (septiembre-octubre). Es probable que Juan fuera seis meses mayor que Jesús y que empezara su ministerio seis meses antes que él (Lu, cap. 1). Por lo tanto, tiene sentido concluir que Juan comenzó su ministerio en la primavera del año 29 de nuestra era. Ver las notas de estudio de Lu 3:23; Jn 2:13.

comenzó su labor. O “empezó su ministerio”, “comenzó a enseñar”. Lit. “comenzó”, “empezó”. Lucas usa esta misma expresión en Hch 1:21, 22 y 10:37, 38 cuando habla del comienzo del ministerio de Jesús en la tierra. Este ministerio público incluía predicar, enseñar y hacer discípulos.

el día en que se mostró abiertamente a Israel. Aquí se refiere al tiempo en que Juan el Bautista comenzó su ministerio público, alrededor de abril del año 29 de nuestra era. Ver las notas de estudio de Mr 1:9; Lu 3:1, 23.

Multimedia

Video Información sobre Lucas
Video Información sobre Lucas
Evangelio de Lucas: algunos sucesos importantes
Evangelio de Lucas: algunos sucesos importantes

Los sucesos se presentan en orden cronológico cuando es posible.

En el mapa de cada Evangelio se ubica una serie diferente de sucesos.

1. El ángel Gabriel se le aparece a Zacarías en el templo y predice el nacimiento de Juan el Bautista (Lu 1:8, 11-13).

2. Después de nacer Jesús, unos ángeles se les aparecen a unos pastores en los campos cerca de Belén (Lu 2:8-11).

3. A los 12 años, Jesús habla con unos maestros en el templo (Lu 2:41-43, 46, 47).

4. El Diablo lleva a Jesús a “la parte más alta del templo” para tentarlo (Mt 4:5-7; Lu 4:9, 12, 13).

5. Jesús lee del rollo de Isaías en la sinagoga de Nazaret (Lu 4:16-19).

6. Los vecinos de la ciudad donde se crio Jesús lo rechazan (Lu 4:28-30).

7. Jesús viaja a Naín, al parecer desde Capernaúm (Lu 7:1, 11).

8. Jesús resucita en Naín al hijo único de una viuda (Lu 7:12-15).

9. Jesús realiza su segunda gira de predicación en Galilea (Lu 8:1-3).

10. Jesús resucita a la hija de Jairo, probablemente en Capernaúm (Mt 9:23-25; Mr 5:38, 41, 42; Lu 8:49, 50, 54, 55).

11. Mientras atraviesa Samaria en dirección a Jerusalén, Jesús dice: “El Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza” (Lu 9:57, 58).

12. Jesús envía a predicar a los 70 discípulos, probablemente en Judea (Lu 10:1, 2).

13. Ubicación del camino hacia Jericó que se menciona en la parábola del buen samaritano (Lu 10:30, 33, 34, 36, 37).

14. De camino hacia Jerusalén, Jesús predica en las ciudades y pueblos de Perea (Lu 13:22).

15. Entre Samaria y Galilea, Jesús cura a 10 leprosos (Lu 17:11-14).

16. Jesús visita a Zaqueo, el cobrador de impuestos, en Jericó (Lu 19:2-5).

17. Jesús ora en el jardín de Getsemaní (Mt 26:36, 39; Mr 14:32, 35, 36; Lu 22:40-43).

18. Pedro niega conocer a Jesús tres veces en el patio de la casa de Caifás (Mt 26:69-75; Mr 14:66-72; Lu 22:55-62; Jn 18:25-27).

19. En el lugar llamado Calavera (o Gólgota) Jesús le dice a uno de los criminales: “Estarás conmigo en el Paraíso” (Lu 23:33, 42, 43).

20. Jesús se les aparece a dos discípulos en el camino hacia Emaús (Lu 24:13, 15, 16, 30-32).

21. Jesús lleva a los discípulos hasta Betania; asciende a los cielos desde el cercano monte de los Olivos (Lu 24:50, 51).

Entrada al templo de Herodes
Entrada al templo de Herodes

Esta animación muestra lo que Zacarías pudo haber visto al entrar al templo. Algunas fuentes dicen que el templo construido por Herodes tenía una altura de 15 pisos. Parece que la fachada donde estaban las puertas de entrada estaba recubierta de oro. Como la entrada estaba orientada hacia el este, la luz del sol al amanecer se reflejaba en la fachada con un brillo deslumbrante.

1) Patio de las mujeres

2) Altar de la ofrenda quemada

3) Entrada al Santo

4) Mar de metal fundido

El Tetragrámaton hebreo en la traducción griega de Símaco
El Tetragrámaton hebreo en la traducción griega de Símaco

Aquí se ve una parte de Sl 69:30, 31 (Sl 68:31, 32, Septuaginta) en la traducción griega de Símaco, que se hizo en el siglo segundo de nuestra era. Este fragmento de pergamino, conocido como P. Vindobonensis Graecus 39777, data del siglo tercero o cuarto de nuestra era y se conserva actualmente en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena. En la parte que se reproduce aquí se ven dos ejemplos del nombre de Dios escrito en caracteres hebreos arcaicos ( o ) en medio del texto griego. Las palabras de María registradas en Lu 1:46 parecen reflejar la idea de Sl 69:30, 31, donde también se encuentra el nombre de Dios en el texto hebreo original. Así que el hecho de que las alabanzas de María sean similares a las de las Escrituras Hebreas y de que el Tetragrámaton aparezca en esta traducción al griego respalda el uso del nombre de Dios en el texto principal de Lu 1:46. Ver la nota de estudio de Lu 1:46 y el apéndice C.

Tablillas para escribir
Tablillas para escribir

Cuando Zacarías escribió en hebreo “Su nombre es Juan”, puede que usara una tablilla de madera parecida a la que se ve aquí. Estas tablillas se usaron durante siglos por todo el antiguo Oriente Medio. Tenían una parte más profunda que se cubría con una fina capa de cera. Para escribir sobre esta suave superficie, se usaba un estilo o punzón de hierro, bronce o marfil. Por lo general, un extremo del estilo acababa en una punta afilada y el otro en una punta aplanada. El extremo aplanado como el de un cincel se usaba para borrar lo escrito o para alisar la cera. A veces se unían dos o más tablillas con unas tiras finas de cuero. Los comerciantes, los intelectuales, los estudiantes y los cobradores de impuestos las usaban para llevar registros de carácter temporal. En la foto se ven unas tablillas del siglo segundo o tercero de nuestra era que se descubrieron en Egipto.