Juan 12:1-50

12  Seis días antes de la Pascua, Jesús llegó a Betania,+ donde vivía Lázaro,+ a quien Jesús había levantado de entre los muertos.  Y allí le prepararon una cena. Marta les servía+ y Lázaro estaba entre los que cenaban* con él.  Entonces María tomó una libra de un aceite perfumado muy caro, de nardo puro, y lo derramó sobre los pies de Jesús. Luego se los secó con su cabello.+ Y la casa se llenó del aroma del aceite perfumado.+  Pero uno de sus discípulos, Judas Iscariote,+ que estaba a punto de traicionarlo, dijo:  “¿Por qué no se vendió este aceite perfumado por 300 denarios y se dio ese dinero a los pobres?”.  En realidad, no lo dijo porque le importaran los pobres, sino porque era un ladrón; como tenía a su cargo la caja del dinero, robaba del dinero que se ponía en ella.  Jesús entonces dijo: “Déjala tranquila; que cumpla con esta costumbre en vista del día de mi entierro.+  Porque a los pobres siempre los tienen con ustedes,+ pero a mí no me van a tener siempre”.+  Mientras tanto, una gran multitud de judíos se enteró de que Jesús estaba en Betania y vinieron a verlo, pero no solo a él, sino también a Lázaro, a quien él había levantado de entre los muertos.+ 10  Los sacerdotes principales ahora conspiraron para matar también a Lázaro+ 11  porque por él muchos judíos iban allí y empezaban a tener fe en Jesús.+ 12  Al día siguiente, la gran multitud que había venido para la fiesta se enteró de que Jesús estaba llegando a Jerusalén. 13  Así que tomaron hojas de palmera y salieron a su encuentro,+ y se pusieron a gritar: “¡Salva, te rogamos! ¡Bendito el que viene en el nombre de Jehová,+ el Rey de Israel!”.+ 14  Cuando Jesús encontró un burrito, se montó en él,+ así como está escrito: 15  “No temas, hija de Sion. ¡Mira! Viene tu rey, sentado en un burrito”.+ 16  Al principio sus discípulos no comprendieron estas cosas.+ Pero, cuando Jesús fue glorificado,+ recordaron que estas cosas estaban escritas acerca de él y que esas eran las cosas que le habían hecho.+ 17  Ahora bien, la multitud que había estado presente cuando Jesús le dijo a Lázaro que saliera de la tumba+ y lo levantó de entre los muertos iba dando testimonio de lo que había ocurrido.+ 18  Fue también por eso por lo que la multitud salió a su encuentro, porque oyeron que había hecho ese milagro.* 19  Así que los fariseos se dijeron unos a otros: “Ya ven que no estamos logrando nada. ¡Miren cómo todo el mundo se ha ido detrás de él!”.+ 20  Resulta que entre la gente que había venido a adorar a Dios en la fiesta había unos griegos. 21  Ellos se acercaron a Felipe,+ que era de Betsaida de Galilea, y le pidieron: “Señor, queremos ver a Jesús”. 22  Felipe fue a decírselo a Andrés,+ y entonces Andrés y Felipe fueron a decírselo a Jesús. 23  Pero Jesús les contestó: “Ha llegado la hora para que el Hijo del Hombre sea glorificado.+ 24  De verdad les aseguro que, si el grano de trigo no cae al suelo y muere, sigue siendo solo un grano. Pero, si muere,+ entonces da mucho fruto. 25  El que ama su vida la perderá,* pero el que odia su vida+ en este mundo la conservará para la vida eterna.+ 26  Si alguien quiere servirme, que me siga; y, donde yo esté, allí también estará mi siervo.+ Si alguien me sirve, el Padre lo honrará. 27  Ahora me siento angustiado.+ Y ¿qué podría decir? Padre, líbrame de esta difícil hora.+ Pero precisamente para esto he llegado a esta hora. 28  Padre, glorifica tu nombre”. Entonces del cielo salió una voz+ que dijo: “Lo he glorificado y lo volveré a glorificar”.+ 29  La multitud que estaba allí oyó eso, y algunos se pusieron a decir que había tronado. Otros dijeron: “Le ha hablado un ángel”. 30  Jesús entonces dijo: “Esta voz no se oyó por mí, sino por ustedes.+ 31  Ahora se está juzgando al mundo; ahora el gobernante de este mundo+ será echado afuera.+ 32  Pero yo, cuando sea alzado de la tierra,+ atraeré a mí a todo tipo de personas”.+ 33  En realidad, esto lo dijo para indicar de qué manera iba a morir.+ 34  Entonces la multitud le contestó: “Sabemos por la Ley que el Cristo existirá para siempre.+ ¿Cómo es que tú dices que el Hijo del Hombre tiene que ser alzado?+ ¿Quién es ese Hijo del Hombre?”. 35  Así que Jesús les dijo: “La luz estará entre ustedes un poco más.+ Caminen mientras tengan la luz para que la oscuridad no los venza; el que camina en la oscuridad no sabe adónde va.+ 36  Mientras tengan la luz, demuestren fe en la luz, para que lleguen a ser hijos de la luz”.+ Después de decir estas cosas, Jesús se fue y se escondió de ellos. 37  Aunque había hecho tantos milagros* delante de ellos, no ponían su fe en él, 38  para que se cumplieran las palabras del profeta Isaías, que dijo: “Jehová, ¿quién ha puesto su fe en nuestro mensaje?*+ ¿Y a quién le ha sido revelado el brazo de Jehová?”.+ 39  Isaías también dijo la razón por la que no podían creer: 40  “Les ha cegado los ojos y les ha endurecido* el corazón, para que no vean con los ojos ni entiendan con el corazón ni regresen a Dios* y yo los sane”.+ 41  Isaías dijo estas cosas porque vio la gloria de él, y habló acerca de él.+ 42  De todas formas, hasta muchos gobernantes de los judíos pusieron su fe en él;+ pero no lo reconocían abiertamente por miedo a los fariseos, para no ser expulsados de la sinagoga,+ 43  porque amaban más la aprobación* de la gente que la aprobación* de Dios.+ 44  Pero Jesús dijo con voz fuerte: “El que pone su fe en mí no solo pone su fe en mí, sino también en el que me envió;+ 45  y el que me ve a mí también ve al que me envió.+ 46  He venido al mundo como una luz,+ para que nadie que ponga su fe en mí siga estando en la oscuridad.+ 47  Ahora bien, si alguien oye mis palabras pero no las cumple, yo no lo juzgo; porque no vine a juzgar al mundo, sino a salvar al mundo.+ 48  El que me rechaza y no acepta mis palabras tiene quien lo juzgue: las palabras que he dicho lo juzgarán en el último día.+ 49  Porque no he hablado por mi cuenta, sino que es el Padre, que me envió, quien me ha mandado lo que tengo que decir y lo que tengo que hablar.+ 50  Y sé que su mandamiento significa* vida eterna.+ Así que todo lo que digo, lo digo tal como el Padre me lo ha dicho”.+

Notas

O “estaban reclinados a la mesa”.
Lit. “señal”.
Lit. “la destruye”.
Lit. “señales”.
O “nuestro informe”. Lit. “la cosa oída de nosotros”.
O “les ha hecho terco”.
O “ni se vuelvan”.
O “alabanza”. Lit. “gloria”.
O “alabanza”. Lit. “gloria”.
O “es”.

Notas de estudio

Cuando Jesús estaba en Betania. Parece que los sucesos que se relatan en Mt 26:6-13 ocurrieron después de la puesta del sol que dio comienzo al 9 de nisán. Esto se sabe gracias al relato paralelo de Juan, pues allí se dice que Jesús llegó a Betania “seis días antes de la Pascua” (Jn 12:1). Debe haber llegado más o menos al comienzo (para la puesta del sol) del 8 de nisán, que era un sábado. Fue un día antes de comer en la casa de Simón (Jn 12:2-11). Ver apéns. A7 y B12.

Betania. Pueblo situado en la ladera estesureste del monte de los Olivos, a unos 3 km (2 mi) de Jerusalén (Jn 11:18). Marta, María y Lázaro vivían ahí, y parece que su casa era donde se quedaba Jesús cuando estaba en Judea (Jn 11:1). Hoy día, en ese lugar hay un pequeño pueblo con un nombre árabe que significa ‘el lugar de Lázaro’.

Lázaro. Probablemente la forma griega del nombre hebreo Eleazar, que significa ‘Dios ha ayudado’.

Seis días antes de la Pascua. Jesús tuvo que haber llegado más o menos cuando comenzaba el sábado 8 de nisán (para la puesta del sol). Cuando terminó ese sábado (es decir, al comenzar el 9 de nisán), cenó en casa de Simón el leproso junto con Marta, María y Lázaro (Jn 12:2-11). Ver la nota de estudio de Mt 26:6 y los apéns. A7 y B12.

Betania. Ver la nota de estudio de Mt 21:17.

Lázaro. Ver la nota de estudio de Lu 16:20.

una cena. Es decir, la cena que hubo en casa de Simón el leproso después de ponerse el sol, cuando comenzaba el 9 de nisán (Mt 26:6; Mr 14:3).

derramárselo a Jesús en la cabeza. Mateo y Marcos dicen que la mujer derramó aceite sobre la cabeza de Jesús (Mt 26:7). Juan, quien escribió su relato años más tarde, añade el detalle de que también lo derramó sobre sus pies (Jn 12:3). Jesús explicó que este acto de bondad era en sentido figurado una preparación para su entierro. Ver la nota de estudio de Mr 14:8.

María. Es decir, la hermana de Marta y Lázaro (Jn 11:1, 2). En los relatos paralelos de Mt 26:7 y Mr 14:3 solo se dice que es “una mujer”.

libra. Por lo común el término griego lítra se refería a una medida que equivalía a una libra romana (en latín, libra), es decir, a unos 327 g (11,5 oz). Ver apén. B14.

aceite perfumado muy caro. Según el relato de Juan, Judas Iscariote dijo que este aceite podría haberse vendido “por 300 denarios” (Jn 12:5). Un obrero tenía que trabajar un año para ganar esa suma. Se piensa que ese aceite se obtenía de una planta aromática (Nardostachys jatamansi) que se encuentra en los Himalayas. Era común adulterar o incluso falsificar el nardo, pero tanto Marcos como Juan aclaran que en este caso era “nardo puro” (Mr 14:3). Ver glosario, nardo.

lo derramó sobre los pies de Jesús. Ver la nota de estudio de Mr 14:3.

desde el principio. Esta expresión no se refiere al nacimiento de Judas ni al momento en que fue seleccionado para ser apóstol, porque Jesús lo eligió después de pasar orando toda la noche (Lu 6:12-16). Más bien se refiere a cuando Judas comenzó a actuar de forma torcida, de lo que Jesús se dio cuenta enseguida (Jn 2:24, 25; Ap 1:1; 2:23; ver las notas de estudio de Jn 6:70; 13:11). El uso de esta expresión también muestra que Judas actuó de forma premeditada y planeada, no por un impulso. En las Escrituras Griegas Cristianas, el significado del término que se traduce “principio” (en griego, arkhḗ) depende del contexto. En 2Pe 3:4 se refiere al comienzo de la creación. Pero en la mayoría de los casos tiene un sentido más limitado. Por ejemplo, cuando Pedro dijo que el espíritu santo descendió sobre la gente de las naciones tal como había descendido sobre él y sus compañeros “desde el principio” (Hch 11:15), no se estaba refiriendo al día de su nacimiento ni a cuando fue nombrado apóstol. Estaba hablando del Pentecostés del año 33, cuando se derramó el espíritu por primera vez con un propósito específico (Hch 2:1-4). Otros ejemplos de cómo el contexto influye en el significado del término “principio” se encuentran en Lu 1:2; Jn 15:27 y 1Jn 2:7.

que estaba a punto de traicionarlo. En este versículo se usan dos verbos griegos en tiempo presente (uno que se traduce como “estar a punto de” y el otro, como “traicionar”). Esta combinación da la idea de que la traición de Judas no fue algo impulsivo, sino premeditado. Jn 6:64 apoya esta conclusión. Ver la nota de estudio de Jn 6:64.

300 denarios. El relato de Mateo dice sencillamente “una buena cantidad de dinero” (Mt 26:9), pero los relatos de Marcos y Juan son más específicos. Ver la nota de estudio de Mr 14:3, el glosario, denario, y el apén. B14.

300 denarios. Ver la nota de estudio de Mr 14:5.

ella me puso este aceite perfumado en el cuerpo. La mujer (ver la nota de estudio de Mt 26:7) realizó este acto de generosidad debido al aprecio que le tenía a Jesús. Era la costumbre aplicar aceites y ungüentos perfumados a los cadáveres (2Cr 16:14). Por eso Jesús explicó que, sin saberlo, ella lo estaba preparando para su entierro.

esta costumbre en vista [...] de mi entierro. Ver la nota de estudio de Mt 26:12.

Seis días antes de la Pascua. Jesús tuvo que haber llegado más o menos cuando comenzaba el sábado 8 de nisán (para la puesta del sol). Cuando terminó ese sábado (es decir, al comenzar el 9 de nisán), cenó en casa de Simón el leproso junto con Marta, María y Lázaro (Jn 12:2-11). Ver la nota de estudio de Mt 26:6 y los apéns. A7 y B12.

Al día siguiente. Es decir, en la mañana del 9 de nisán del año 33 de nuestra era. El 9 de nisán comenzó con la puesta del sol de la tarde anterior. Esa noche, Jesús cenó en casa de Simón el leproso. Ver la nota de estudio de Jn 12:1 y el apén. B12.

la fiesta. El contexto muestra que la fiesta que se menciona aquí es la Pascua (Jn 11:55; 12:1; 13:1). La Pascua se celebraba el 14 de nisán, y la Fiesta de los Panes Sin Levadura, del 15 al 21 de nisán (Le 23:5, 6; Nú 28:16, 17; ver apén. B15). Pero, en el tiempo de Jesús, estaban tan relacionadas que los ocho días, del 14 al 21 de nisán, se consideraban una sola fiesta (Lu 22:1). Josefo habla de que celebraban “durante ocho días la fiesta que se llama del pan sin levadura”. Ver apén. B12.

Salva, rogamos. Lit. “hōsanná”. Este término griego viene de una expresión hebrea que significa ‘salva, rogamos’ o ‘salva, por favor’. Aquí se usa para pedirle a Dios la salvación o la victoria. Podría traducirse como “por favor, salva a”. Con el tiempo, el término llegó a usarse tanto para orar como para expresar alabanza. La expresión hebrea aparece en Sl 118:25, una parte de los salmos de Hallel, que se cantaban durante la época de la Pascua. Eso explica por qué en esa ocasión la gente recordó estas palabras enseguida y las usó. Una de las formas en las que Dios contestó a esta solicitud de que se salvara al Hijo de David fue resucitándolo de entre los muertos. En Mt 21:42, el propio Jesús cita Sl 118:22, 23 y se lo aplica al Mesías.

¡Salva, te rogamos! Ver la nota de estudio de Mt 21:9.

Jehová. Aquí se cita de Sl 118:25, 26. En el texto hebreo original aparece el nombre divino, representado por cuatro consonantes hebreas que se transliteran como YHWH. Ver apéns. A5 y C.

así como está escrito. La cita que aparece a continuación, en Jn 12:15, está tomada de Zac 9:9.

la hija de Sion. En la Biblia a menudo se habla de las ciudades como si fueran mujeres o se alude a ellas en sentido figurado con términos femeninos. En esta expresión, la palabra “hija” puede referirse a la ciudad o a sus habitantes. El nombre Sion con frecuencia se usaba para referirse a la ciudad de Jerusalén.

una burra atada y un burrito con ella. El relato de Mateo es el único que menciona tanto a la burra como al burrito (Mr 11:2-7; Lu 19:30-35; Jn 12:14, 15). Parece que Marcos, Lucas y Juan solo hablaron de este animal porque Jesús solamente montó en el burrito. Ver la nota de estudio de Mt 21:5.

en un burro, sí, en un burrito. Aunque en Mt 21:2, 7 se habla de dos animales, la profecía de Zac 9:9 indica que el rey iría montado sobre uno solo. Ver la nota de estudio de Mt 21:2.

hija de Sion. Ver la nota de estudio de Mt 21:5.

un burrito. Los relatos de Marcos (11:2), Lucas (19:35) y Juan mencionan únicamente a un animal: el burrito. En cambio, el relato de Mateo (21:2-7) dice que también estaba la burra. Ver las notas de estudio de Mt 21:2, 5.

tumba. O “tumba conmemorativa”. Ver glosario, tumba conmemorativa.

griegos. Había muchas colonias griegas en Israel en el siglo primero, pero en este contexto parece que el término se refiere a griegos prosélitos, es decir, griegos que se habían convertido a la religión judía. Es interesante notar que en Jn 12:32 Jesús predijo: “Atraeré a mí a todo tipo de personas”.

su vida. O “su alma”. Ver glosario, alma.

servir. O “ser ministro”, “ser siervo”, “ser sirviente”. La Biblia usa a menudo la palabra griega diákonos para referirse a alguien que presta un servicio a favor de otros con humildad y constancia. El término se usa para referirse a Cristo (Ro 15:8), a los ministros o siervos de Cristo (1Co 3:5-7; Col 1:23) y a los siervos ministeriales (Flp 1:1; 1Ti 3:8), así como a los sirvientes de una casa (Jn 2:5, 9) y a los funcionarios del gobierno (Ro 13:4).

servirme [...] me sirve. O “ministrarme [...] me ministra”. El verbo griego diakonéō empleado aquí está relacionado con el sustantivo griego diákonos, que se traduce “siervo” (o “ministro”) en este mismo versículo. La Biblia usa con frecuencia la palabra griega diákonos para referirse a alguien que presta un servicio a favor de otros con humildad y constancia. Ver la nota de estudio de Mt 20:26.

me siento angustiado. O “mi alma se siente angustiada”. La palabra griega psykhḗ, tradicionalmente traducida como “alma”, aquí se refiere a todo el ser de una persona. Así que esta expresión podría traducirse como “todo mi ser se siente angustiado” o sencillamente “yo me siento angustiado”. Ver glosario, alma.

una voz. Esta es la tercera de las tres ocasiones en las que los Evangelios mencionan que seres humanos oyeron la propia voz de Jehová. La primera fue durante el bautismo de Jesús, en el año 29 de nuestra era, tal como se relata en Mt 3:16, 17, Mr 1:11 y Lu 3:22. La segunda fue cuando ocurrió la transfiguración de Jesús en el año 32, como se ve en Mt 17:5, Mr 9:7 y Lu 9:35. Y la tercera, que solo se menciona en el Evangelio de Juan, fue en el año 33, poco antes de la última Pascua que celebró Jesús. En esta ocasión, Jehová respondió a la petición que le acababa de hacer su Hijo: “Padre, glorifica tu nombre”.

el gobernante de este mundo. Aparece una expresión similar en Jn 14:30 y 16:11, y se utiliza para hablar de Satanás, el Diablo. En este contexto, la palabra “mundo” (en griego, kósmos) se refiere a la sociedad humana que está apartada de Dios y que no se comporta de acuerdo con la voluntad de él. Este mundo injusto no fue creado por Dios, sino que “está bajo el poder del Maligno” (1Jn 5:19). Satanás y sus “fuerzas espirituales malvadas que están en los lugares celestiales” actúan de forma invisible como “gobernantes mundiales [una forma de la palabra griega kosmokrátōr] de esta oscuridad” (Ef 6:11, 12).

será echado afuera. Jesús está profetizando que llegará el día en que a Satanás se le quitará el puesto de gobernante de este mundo.

lo traiga. El verbo griego que aquí se traduce “traer” se emplea en relación con arrastrar una red llena de peces (Jn 21:6, 11). Pero eso no quiere decir que Dios arrastre a la gente en contra de su voluntad. Este verbo también puede significar ‘atraer’, y lo que dijo Jesús puede ser una alusión a Jer 31:3, donde Jehová le dijo a su pueblo de la antigüedad: “Te atraje a mí con amor leal” (aquí la Septuaginta usa el mismo verbo griego). En Jn 12:32 (ver la nota de estudio) se muestra que, de modo similar, Jesús atrae a todo tipo de personas. Las Escrituras enseñan que Jehová les ha dado a los seres humanos libertad de decisión. Todos pueden elegir si le servirán o no (Dt 30:19, 20). Mediante el mensaje de la Biblia y su espíritu santo, Dios trae con bondad hacia él a todos los que tienen una buena actitud (Sl 11:5; Pr 21:2; Hch 13:48). La profecía de Is 54:13 que se cita en Jn 6:45 se refiere a los que el Padre trae hacia él. Comparar con Jn 6:65.

griegos. Había muchas colonias griegas en Israel en el siglo primero, pero en este contexto parece que el término se refiere a griegos prosélitos, es decir, griegos que se habían convertido a la religión judía. Es interesante notar que en Jn 12:32 Jesús predijo: “Atraeré a mí a todo tipo de personas”.

cuando sea alzado de la tierra. Por lo que se ve en el versículo siguiente, aparentemente Jesús se estaba refiriendo a cuando fuera ejecutado en un madero.

a todo tipo de personas. O “a hombres de toda clase”. Jesús dice que atraería a personas de todos los antecedentes, sin importar su nacionalidad, su raza o su situación económica (Hch 10:34, 35; Ap 7:9, 10; ver la nota de estudio de Jn 6:44). Es interesante que en esta ocasión pidieron ver a Jesús “unos griegos” que adoraban a Dios en el templo (ver la nota de estudio de Jn 12:20). Muchas Biblias traducen la palabra griega pas (“todos”) de una forma que da entender que al final todos los seres humanos serán atraídos por Jesús. Sin embargo, esta idea no concuerda con el resto de las Escrituras inspiradas (Sl 145:20; Mt 7:13; Lu 2:34; 2Te 1:9). Es cierto que la palabra griega literalmente significa ‘todos’ (Ro 5:12), pero Mt 5:11 y Hch 10:12 muestran claramente que también puede significar ‘todo tipo’ o ‘toda clase’. En estos versículos, muchas traducciones usan las expresiones “todo tipo” o “toda clase”. Otros casos parecidos a Jn 12:32 se encuentran en Jn 1:7 y 1Ti 2:4.

Jehová. Aquí se cita de Is 53:1. En el texto hebreo original aparece el nombre divino solo una vez, en la expresión “el brazo de Jehová”. Sin embargo, parece que Juan cita de la profecía de Isaías tal como está traducida en la Septuaginta. Allí el texto comienza con la palabra griega Kýrios (“Señor”) en vocativo, que es la forma que se usa para dirigirse a una persona (ver Ro 10:16, donde también se cita de Is 53:1). Puede que los traductores de la Septuaginta hayan insertado el nombre de Dios al principio del versículo para aclarar que el profeta le está dirigiendo sus preguntas a Dios. Como se explica en el apéndice C3, en copias posteriores de la Septuaginta se usa con frecuencia la palabra Kýrios para reemplazar el Tetragrámaton que aparece en el texto hebreo original (como es el caso de la segunda vez que aparece Kýrios en esta cita). Por esa razón aquí se ha utilizado el nombre de Dios en el texto principal. Varias traducciones de las Escrituras Griegas Cristianas al hebreo (señaladas con las referencias J12, 14, 16-18, 22, 23 en el apén. C4) emplean el nombre divino en el primer caso en Jn 12:38.

el brazo de Jehová. Aquí se cita de Is 53:1. En el texto hebreo original aparece el nombre de Dios, representado por cuatro consonantes hebreas que se transliteran como YHWH (ver la nota de estudio de la primera vez que aparece Jehová en este versículo y los apéns. A5 y C). Los términos hebreo y griego que se traducen como “brazo” se usan con frecuencia en la Biblia para representar la capacidad que tiene alguien de usar su fuerza o poder. Por medio de los milagros que Jesús efectuó, Jehová dio a conocer su “brazo”, es decir, su poder y su capacidad para usarlo.

Isaías [...] vio la gloria de él. En la visión que tuvo Isaías de Jehová sentado en su majestuoso trono en el cielo, Jehová le preguntó a Isaías: “¿A quién enviaré y quién irá por nosotros?” (Is 6:1, 8-10). El pronombre en plural “nosotros” indica que en esta visión había por lo menos una persona más con Dios. De modo que es razonable pensar que, cuando Juan dijo que Isaías “vio la gloria de él”, se estaba refiriendo a la gloria que tenía Jesús al lado de Jehová antes de venir a la tierra (Jn 1:14). Esto concuerda con versículos como Gé 1:26, donde Dios dice: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen” (ver también Pr 8:30, 31; Jn 1:1-3; Col 1:15, 16). Juan añade que Isaías “habló acerca de él”, es decir, del Cristo, porque gran parte de los escritos de Isaías se concentran en el Mesías prometido.

Nicodemo. Era un fariseo y “un gobernante de los judíos”, es decir, un miembro del Sanedrín (ver glosario, Sanedrín). El nombre Nicodemo, que significa ‘vencedor del pueblo’, era muy conocido entre los griegos y también lo usaban algunos judíos. El Evangelio de Juan es el único donde se menciona a Nicodemo (Jn 3:4, 9; 7:50; 19:39), y Jesús lo llama “maestro de Israel” en Jn 3:10. Ver la nota de estudio de Jn 19:39.

expulsar de la sinagoga. O “excluir de la sinagoga”, “prohibir la entrada a la sinagoga”. El adjetivo griego aposynágōgos solo se usa aquí y en Jn 12:42 y 16:2. La gente rechazaba y despreciaba a los que eran expulsados de la sinagoga, y los convertía en marginados de la sociedad. Esta separación de los demás judíos tenía graves consecuencias económicas para la familia. Aunque las sinagogas eran principalmente centros educativos, a veces también se usaban como tribunales locales que tenían autoridad para imponer penas como expulsar a alguien de la sinagoga o darle latigazos. Ver la nota de estudio de Mt 10:17.

gobernantes. Parece que la palabra griega que se emplea aquí se refiere a los miembros del Sanedrín, el tribunal supremo judío. También se usa en Jn 3:1 para hablar de Nicodemo, un miembro de ese tribunal. Ver la nota de estudio de Jn 3:1.

expulsados de la sinagoga. Ver la nota de estudio de Jn 9:22.

juzgue. O “condene”. Jehová no envió a su Hijo a juzgar al mundo, es decir, a la humanidad, con el sentido de emitir un juicio condenatorio. Al contrario, por amor, envió a Jesús a salvar a los que demostraran fe (Jn 3:16; 2Pe 3:9).

juzgo [...] juzgar. O “condeno [...] condenar”. Ver la nota de estudio de Jn 3:17.

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Palmera
Palmera

En tiempos bíblicos, la palmera datilera (Phoenix dactylifera) era muy común en Israel y las zonas vecinas. Se dice que crecían en la costa del mar de Galilea, así como en el caluroso valle del río Jordán, a la altura de su desembocadura. Abundaban especialmente en Jericó, que era llamada “la ciudad de las palmeras” (Dt 34:3; Jue 1:16; 3:13; 2Cr 28:15). Esta palmera puede crecer hasta una altura de 30 m (100 ft). Sus hojas pueden alcanzar entre 3 y 5 m (10 y 16 ft) de longitud. Los judíos las juntaban durante la alegre Fiesta de las Cabañas (Le 23:39-43; Ne 8:14, 15). La multitud que aclamó a Jesús como “Rey de Israel” usó hojas de palmera. Parece que así lo alababan y demostraban que se sometían a su autoridad como rey (Jn 12:12, 13). Además, la “gran muchedumbre” de Ap 7:9, 10 lleva “hojas de palmera en las manos” a la vez que declara que le debe la salvación a Dios y al Cordero.

Burro
Burro

El burro es un animal con pezuña, de la familia de los caballos. Se distingue del caballo porque es más pequeño y tiene crines más cortas, orejas más largas y el pelo de la cola más corto, salvo al final, donde lo tiene largo. Aunque se habla mucho de la tontedad y la terquedad del burro, en realidad se lo considera más inteligente que el caballo. Por lo general es un animal muy paciente. En Israel, los burros los montaban tanto hombres como mujeres, incluso personajes importantes (Jos 15:18; Jue 5:10; 10:3, 4; 12:14; 1Sa 25:42). Cuando Salomón, el hijo de David, iba a ser ungido, montó sobre una mula (el hijo híbrido de un burro y una yegua) que le pertenecía a su padre (1Re 1:33-40). Así que fue muy apropiado que Jesús, que es más importante que Salomón, cumpliera la profecía de Zac 9:9 montando sobre un burrito, y no sobre un caballo.