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Testigos de Jehová

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La Atalaya (edición de estudio)  |  Septiembre de 2017

La palabra de Dios ejerce poder

La palabra de Dios ejerce poder

“La palabra de Dios es viva, y ejerce poder” (HEB. 4:12).

CANCIONES: 37, 48

1. ¿Por qué estamos convencidos de que la Palabra de Dios tiene poder? (Vea las fotos del principio).

LOS siervos de Jehová estamos convencidos de que “la palabra de Dios es viva, y ejerce poder” (Heb. 4:12). Hemos visto que el mensaje de Dios, que está en la Biblia, tiene poder para cambiar nuestra vida y la de otras personas. Antes de ser Testigos, algunos robaban, consumían drogas o cometían pecados sexuales. Otros eran famosos o tenían dinero, pero se sentían vacíos (Ecl. 2:3-11). Gracias al poder de la Biblia, muchos que estaban perdidos tienen ahora esperanza y un rumbo en la vida. Seguro que hemos disfrutado leyendo las historias de algunos de ellos en la sección de La Atalaya “La Biblia les cambió la vida”. Y también hemos visto que, aunque ya seamos Testigos, todos necesitamos la ayuda de la Biblia para seguir fortaleciendo nuestra amistad con Jehová.

2. ¿Qué cambios hicieron algunos cristianos en el siglo primero gracias al poder de la Palabra de Dios?

2 No nos sorprende que hoy día muchas personas hagan grandes cambios al estudiar la Palabra de Dios. Eso mismo pasó con los cristianos del siglo primero, que tenían la esperanza de ir al cielo (lea 1 Corintios 6:9-11). El apóstol Pablo mencionó la clase de personas que no heredarán el Reino de Dios, y luego les dijo a los cristianos: “Eso era lo que algunos de ustedes eran”. Pero la Palabra de Dios y el espíritu santo los ayudaron a cambiar. Incluso después de hacerse cristianos, algunos cometieron errores graves que dañaron su amistad con Jehová. Por ejemplo, la Biblia habla de un cristiano ungido que tuvo que ser expulsado. Pero luego hizo los cambios necesarios y volvió a la congregación (1 Cor. 5:1-5; 2 Cor. 2:5-8). Nos anima ver los cambios que muchos hermanos han podido hacer con la ayuda de la Palabra de Dios.

3. ¿Qué veremos en este artículo?

3 Como Jehová nos ha dado su poderosa Palabra, queremos usarla bien (2 Tim. 2:15). Por eso en este artículo veremos lo que podemos hacer para aprovechar mejor el poder de la Biblia en tres campos. Primero, en nuestra vida. Segundo, en la predicación. Y tercero, al enseñar desde la plataforma. Este análisis nos ayudará a demostrarle amor y gratitud a nuestro amoroso Padre celestial, que nos enseña para nuestro bien (Is. 48:17).

EN NUESTRA VIDA

4. a) ¿Qué debemos hacer si queremos que la Palabra de Dios tenga efecto en nosotros? b) ¿De dónde saca tiempo usted para leer la Biblia?

4 Si queremos que la Palabra de Dios tenga efecto en nosotros, debemos leerla con regularidad, todos los días si es posible (Jos. 1:8). Es cierto que la mayoría de nosotros estamos muy ocupados, pero no podemos dejar que nada nos impida leerla, ni siquiera nuestras responsabilidades (lea Efesios 5:15, 16). Podemos leer la Biblia en la mañana, durante el día o por la noche. Nos sentimos como el escritor bíblico que dijo: “¡Cómo amo tu ley, sí! Todo el día ella es mi interés intenso” (Sal. 119:97).

5, 6. a) ¿Por qué es importante meditar? b) ¿Cómo podemos sacarle provecho a nuestra meditación? c) ¿Cómo le ha beneficiado a usted leer la Palabra de Dios y meditar en ella?

5 Ahora bien, no basta con solo leer la Biblia. Debemos meditar o pensar con cuidado en lo que leemos (Sal. 1:1-3). Solo así podremos poner en práctica la sabiduría que encontramos en la Palabra de Dios. Sea que la leamos en papel o en un aparato electrónico, nuestra meta debe ser que nos llegue al corazón.

6 ¿Cómo podemos sacarle provecho a nuestra meditación? Mientras leen la Biblia, muchos se detienen de vez en cuando y se hacen preguntas como: “¿Qué me enseña esto sobre Jehová? ¿Estoy aplicando ya este principio en mi vida? ¿Hay algo en lo que todavía puedo mejorar?”. Si meditamos en la Palabra de Dios y le oramos a Jehová, sentiremos el deseo de poner en práctica sus consejos. Así aprovecharemos mejor en nuestra vida el poder de la Palabra de Dios (2 Cor. 10:4, 5).

EN LA PREDICACIÓN

7. ¿Cómo podemos aprovechar bien la Palabra de Dios en la predicación?

7 ¿Cómo podemos aprovechar bien la Palabra de Dios tanto en la predicación como cuando enseñamos la verdad a otras personas? Una forma de hacerlo es usándola con frecuencia. Un hermano dijo: “Si fueras de casa en casa con Jehová, ¿hablarías todo el tiempo, o lo dejarías hablar a él?”. ¿Qué quiso decir? Que, cuando le leemos a una persona de la Biblia, es como si dejáramos que Jehová le hablara. Un versículo bien escogido tiene mucho más poder que cualquier cosa que digamos (1 Tes. 2:13). Por eso preguntémonos: “En la predicación, ¿me esfuerzo por leer de la Biblia siempre que puedo?”.

8. ¿Por qué no basta con leerles textos bíblicos a las personas?

8 Claro, no basta con que les leamos textos bíblicos a las personas. Tal como sucedía en el siglo primero, la mayoría de la gente hoy no entiende lo que dice la Biblia (Rom. 10:2). Así que no debemos dar por sentado que alguien entiende un versículo solo porque se lo hemos leído. Tenemos que dedicar tiempo a resaltar o repetir las palabras o frases importantes y explicarlas. Si lo hacemos así, la Palabra de Dios podrá llegar a la mente y al corazón de la persona (lea Lucas 24:32).

9. Explique con un ejemplo cómo podemos presentar un versículo de manera que la persona sienta respeto por la Biblia.

9 Cuando presentemos un versículo, debemos hacerlo de manera que la persona sienta respeto por la Biblia. Por ejemplo, podemos decir: “Veamos lo que Dios dice sobre este asunto”. Pero, si hablamos con alguien de antecedentes no cristianos, podemos decir: “Fíjese en lo que dicen los escritos sagrados”. O si la persona no está interesada en la religión, podemos preguntarle: “¿Ha escuchado alguna vez estas antiguas palabras?”. Como cada persona es distinta, debemos adaptar nuestra presentación a las circunstancias de cada una (1 Cor. 9:22, 23).

10. a) Cuente qué le pasó a un hermano en el ministerio. b) Explique cómo ha visto usted que la Palabra de Dios ejerce poder en la predicación.

10 Muchos hermanos han visto que usar la Palabra de Dios en la predicación puede tener un profundo efecto en las personas. Por ejemplo, un hermano visitaba a un señor mayor que llevaba varios años leyendo nuestras revistas. Cierto día, decidió no solo dejarle el número más reciente de La Atalaya, sino que también le leyó un texto que aparecía en la misma revista. Era 2 Corintios 1:3, 4, que dice que Jehová es “el Padre de tiernas misericordias y el Dios de todo consuelo”, y que él “nos consuela en toda nuestra tribulación”. El señor se conmovió tanto que le pidió al hermano que volviera a leerle los versículos. Luego, dijo que él y su esposa necesitaban mucho consuelo y que quería saber más de la Biblia. Como vemos, usar la Palabra de Dios en la predicación puede ejercer mucho poder en las personas (Hech. 19:20).

AL ENSEÑAR DESDE LA PLATAFORMA

11. ¿Qué responsabilidad tienen los hermanos que enseñan desde la plataforma?

11 A todos nos encanta asistir a las reuniones y a las asambleas. La razón principal por la que vamos es para adorar a Jehová. Pero también vamos para beneficiarnos de la enseñanza que recibimos allí. No cabe duda de que los hermanos que enseñan desde la plataforma tienen un gran honor, pero también una seria responsabilidad (Sant. 3:1). Así que siempre deben asegurarse de que todo lo que enseñan esté basado en la Biblia. Si usted es uno de esos hermanos, ¿qué puede hacer para que la Palabra de Dios ejerza su poder en los que lo escuchan?

12. ¿Cómo puede asegurarse el orador de que la Biblia sea lo más importante de su discurso?

12 Asegúrese de que la Biblia sea lo más importante de su discurso (Juan 7:16). Procure que la manera de presentarlo o las historias o ejemplos que use no les quiten protagonismo a los versículos que lea. Además, recuerde que no es lo mismo leer de la Biblia que enseñar de la Biblia. De hecho, si usa demasiados textos, la mayoría de las personas no los recordarán. Por eso, escoja con cuidado los textos y dedique tiempo a leerlos, explicarlos, ilustrarlos y aplicarlos (Neh. 8:8). Si el discurso se basa en un bosquejo de la organización, estudie las frases y los textos que las acompañan, y trate de entender la relación entre ambos. Luego, elija qué versículos usará para enseñar las ideas del bosquejo (hallará sugerencias prácticas en las lecciones 21 a 23 del libro Benefíciese de la Escuela del Ministerio Teocrático). Pero lo más importante es que le pida ayuda a Jehová para transmitir las valiosas enseñanzas de su Palabra (lea Esdras 7:10; Proverbios 3:13, 14).

13. a) ¿Qué efecto tuvo en una hermana el uso de la Biblia en una reunión? b) ¿Cómo le ha beneficiado a usted el uso de la Biblia en las reuniones?

13 Veamos el profundo efecto que tuvo en una hermana de Australia el uso de la Biblia en una reunión. Ella tuvo una infancia terrible, pero aceptó el mensaje de la Biblia y le dedicó su vida a Jehová. Aun así, le costaba creer que Jehová la amaba. Un día, escuchó en una reunión un texto que le llegó al corazón. Después de meditar mucho en él y de leer otros versículos, se convenció de que Dios la amaba. * Y usted, ¿ha escuchado alguna vez en una reunión o asamblea un texto que le haya tocado el corazón de manera tan profunda? (Neh. 8:12).

14. ¿Cómo demostraremos que valoramos la Palabra de Dios?

14 Sin duda, todos agradecemos que nuestro amoroso Dios, Jehová, nos haya dado su Palabra y haya cumplido su promesa de hacer que dure para siempre (1 Ped. 1:24, 25). Por eso, leámosla con regularidad, apliquémosla y usémosla para ayudar a otros. Así demostraremos que amamos y valoramos este tesoro. Pero más importante, demostraremos que amamos a su Autor, Jehová.

^ párr. 13 Vea el recuadro “ Todo cambió”.