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Testigos de Jehová

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La Atalaya (edición de estudio)  |  Septiembre de 2017

Cultivemos autodominio

Cultivemos autodominio

“El fruto del espíritu es [...] autodominio” (GÁL. 5:22, 23).

CANCIONES: 52, 26

1, 2. a) ¿Cuáles son algunas consecuencias de la falta de autodominio? b) ¿Por qué es importante hablar hoy día del autodominio?

EL AUTODOMINIO es una cualidad que viene de Jehová (Gál. 5:22, 23). Él la demuestra de manera perfecta. Pero nosotros somos imperfectos, y por eso nos cuesta controlarnos. De hecho, muchos de los problemas de este mundo se deben a que las personas no tienen autodominio. Esto hace que mucha gente deje para después las cosas importantes y que no rinda bien en el trabajo o en la escuela. Otras consecuencias de no saber dominarse son maltrato verbal, abuso del alcohol, violencia, divorcios, deudas innecesarias, adicciones, cárcel, traumas emocionales, enfermedades de transmisión sexual y embarazos no deseados (Sal. 34:11-14).

2 Como vemos, quienes no tienen autodominio se causan dificultades a sí mismos y se las causan a los demás. Y, con el paso del tiempo, este problema está empeorando. La autodisciplina se estudió ya en la década de 1940, pero estudios recientes indican que las personas demuestran hoy mucha menos autodisciplina que antes. Esto no nos sorprende, porque la Biblia predijo que la falta de autodominio sería una prueba de que vivimos “en los últimos días” (2 Tim. 3:1-3).

3. ¿Por qué necesitamos cultivar autodominio?

3 ¿Por qué necesitamos cultivar autodominio? Veamos dos razones importantes. La primera es que las personas que controlan sus emociones por lo general tienen menos problemas graves. Para ellas es más fácil llevarse bien con los demás y evitar la cólera, la ansiedad y la depresión. La segunda razón es que resistir las tentaciones y controlar los malos impulsos es necesario para tener la aprobación de Dios. El pecado que cometieron Adán y Eva demuestra que esto es cierto (Gén. 3:6). Como ellos, muchas personas hoy sufren las terribles consecuencias de no tener autodominio.

4. ¿Qué animará a quienes tienen dificultades para mostrar autodominio?

4 Los humanos imperfectos no podemos tener un autodominio perfecto. Jehová sabe que sus siervos nos esforzamos por dominar nuestras malas tendencias y quiere ayudarnos a lograrlo (1 Rey. 8:46-50). Nos anima saber que él es nuestro Amigo y que apoya con cariño a quienes desean servirle pero tienen dificultades para mostrar autodominio en algún campo de la vida. En este artículo, veremos primero el ejemplo perfecto de Jehová. Luego, aprenderemos algunas lecciones de buenos y malos ejemplos de la Biblia. Por último, repasaremos lo que podemos hacer para tener más autodominio.

JEHOVÁ NOS DA EL EJEMPLO

5, 6. ¿Qué ejemplo de autodominio nos da Jehová?

5 Jehová demuestra autodominio de manera perfecta porque todo lo que hace es perfecto (Deut. 32:4). Pero ese no es nuestro caso. Para entender lo que es el autodominio y ver cómo podemos imitar mejor esta cualidad de Dios, tenemos que analizar su ejemplo. ¿De qué manera sobresaliente ha demostrado él autodominio?

6 Pensemos en cómo reaccionó Jehová cuando Satanás se rebeló. Sin duda, aquel desafío causó enojo y hasta indignación entre los siervos leales de Dios en el cielo. Puede que nosotros nos sintamos de forma parecida al pensar en todo el sufrimiento que el Diablo ha provocado. Jehová sabía que tenía que responder a su desafío, pero no se dejó llevar por las emociones. Reaccionó de manera calculada y muy apropiada. Ha sido “tardo para la cólera” y ha manejado la rebelión de Satanás de manera justa (Éx. 34:6; Job 2:2-6). ¿Por qué ha permitido que pase el tiempo? Porque no quiere que nadie sea destruido, sino que “todos alcancen el arrepentimiento” (2 Ped. 3:9).

7. ¿Qué nos enseña el ejemplo de Jehová?

7 El ejemplo de Jehová nos enseña que no debemos tomar decisiones de manera apresurada, sino medir las palabras y pensar bien antes de hacer o decir algo. Cuando tengamos que decidir sobre un asunto importante, tomémonos el tiempo necesario para pensar y pidámosle a Jehová que nos dé sabiduría para hacer o decir lo correcto (Sal. 141:3). Si actuamos mientras estamos alterados, es muy probable que las emociones nos controlen. Por eso, muchos de nosotros lamentamos haber dicho o hecho algo sin pensar (Prov. 14:29; 15:28; 19:2).

BUENOS Y MALOS EJEMPLOS

8. a) ¿Dónde podemos encontrar buenos ejemplos de autodominio? b) ¿Qué ayudó a José a no caer en la tentación? (Vea el dibujo del principio).

8 ¿Qué ejemplos de la Biblia destacan la importancia de controlar nuestras reacciones? De seguro recordamos muchos personajes bíblicos que supieron dominarse en situaciones difíciles. Veamos lo que hizo José, el hijo de Jacob, cuando servía en la casa de Potifar, el jefe de la guardia del rey de Egipto. La esposa de Potifar se fijó en José porque era “de hermosa figura y de hermosa apariencia”, y trató de seducirlo repetidas veces. Pero él dijo: “¿Cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. ¿Qué ayudó a José a no caer en la tentación? Sin duda, dedicó tiempo a pensar en las consecuencias de ceder a sus descaradas insinuaciones. Y, cuando la esposa de Potifar lo agarró de la ropa para que se acostara con ella, él huyó (Gén. 39:6, 9; lea Proverbios 1:10).

9. ¿Cómo podemos prepararnos para resistir las tentaciones?

9 ¿Qué aprendemos del ejemplo de José? Que, para no desobedecer las leyes de Dios, a veces quizás tengamos que “huir” de una tentación. Antes de ser Testigos, algunos hermanos comían o bebían en exceso, fumaban, consumían drogas o cometían pecados sexuales. Puede que estos hermanos se vean ante la tentación de caer de nuevo en estas cosas incluso después de bautizarse. Si esto nos pasa a nosotros, debemos detenernos y pensar en el daño que le haremos a nuestra amistad con Jehová si no controlamos nuestros impulsos. Tratemos de prever las situaciones en las que estas tentaciones pueden presentarse y pensemos en cómo las evitaremos (Sal. 26:4, 5; Prov. 22:3). Y, si alguna vez nos vemos ante una tentación, pidámosle a Jehová que nos dé sabiduría y autodominio para resistirla.

10, 11. a) ¿Qué situaciones enfrentan muchos adolescentes en las escuelas? b) ¿Qué puede ayudar a los jóvenes cristianos a resistir la tentación de hacer algo malo?

10 Hoy día, muchos cristianos jóvenes enfrentan situaciones parecidas a la de José. Veamos el caso de Kim. La mayoría de sus compañeros de clase presumían de las relaciones sexuales que tenían durante el fin de semana. Pero ella no tenía historias como esas que contar. Kim admite que ser diferente a veces la hacía sentirse sola y abandonada, y que sus compañeros le decían que era una tonta por no salir con nadie. Aun así, ella tenía muy claro que la tentación de tener sexo es muy fuerte durante la juventud (2 Tim. 2:22). Sus compañeros le preguntaban a menudo si todavía era virgen, y ella aprovechaba para explicarles por qué había decidido no tener relaciones sexuales. Estamos muy orgullosos de los jóvenes que están determinados a resistir las presiones para cometer pecados sexuales. Y Jehová también está orgulloso de ellos.

11 Por otro lado, la Biblia contiene los malos ejemplos de personas que no controlaron sus deseos sexuales y muestra las consecuencias de su comportamiento. Si alguien enfrenta una situación parecida a la de Kim, hará bien en reflexionar en el caso del joven imprudente del capítulo 7 de Proverbios. También puede pensar en lo que hizo Amnón y en las terribles consecuencias de sus actos (2 Sam. 13:1, 2, 10-15, 28-32). Los padres pueden usar estos relatos bíblicos durante la adoración en familia para ayudar a sus hijos a cultivar autodominio y tomar buenas decisiones en estos temas.

12. a) ¿Cómo contuvo José sus sentimientos ante sus hermanos? b) ¿En qué situaciones tenemos que saber controlarnos?

12 Veamos otra ocasión en la que José dio un ejemplo excelente de autodominio. Sucedió cuando sus hermanos fueron a Egipto a comprar alimentos. José quería averiguar lo que de verdad pensaban, así que ocultó su identidad cuando se presentaron ante él. Y, cuando ya no pudo contener más sus sentimientos, se fue a otro lugar para llorar en privado (Gén. 43:30, 31; 45:1). Si un familiar o un hermano nos ofende, el ejemplo de José puede ayudarnos a no reaccionar de manera impulsiva (Prov. 16:32; 17:27). Además, si tenemos un pariente expulsado, quizás debamos controlarnos para no tener trato innecesario con él. Hacer esto puede ser difícil, pero resultará más fácil si recordamos que así copiamos el ejemplo de Jehová y obedecemos sus consejos.

13. ¿Qué dos valiosas lecciones aprendemos de la vida del rey David?

13 Otro ejemplo útil que encontramos en la Biblia es el del rey David. Cuando Saúl lo persiguió y cuando Simeí lo provocó, David no se enojó ni usó su poder contra ellos (1 Sam. 26:9-11; 2 Sam. 16:5-10). Claro, sabemos que David no siempre se controló. Recordamos su reacción inicial ante la actitud egoísta de Nabal y su pecado con Bat-seba (1 Sam. 25:10-13; 2 Sam. 11:2-4). ¿Qué aprendemos de la vida de David? Primero, que los superintendentes deben controlarse y tener muchísimo cuidado para no abusar de su autoridad. Y, segundo, que nadie debe confiarse demasiado y pensar que puede resistir cualquier tentación (1 Cor. 10:12).

LO QUE PODEMOS HACER

14. a) ¿Qué le pasó a un hermano? b) Si nos vemos en una situación parecida, ¿por qué es importante que nos controlemos?

14 ¿Qué podemos hacer para tener más autodominio? Veamos lo que le pasó a un Testigo llamado Luigi. Un vehículo chocó por detrás con su automóvil. Aunque la culpa era del otro conductor, este insultó al hermano y quiso empezar una pelea. Luigi le pidió a Jehová que lo ayudara a controlarse y trató de calmar al conductor, pero este seguía gritando. Aun así, Luigi mantuvo la calma. Una semana después, estaba revisitando a una mujer y se dio cuenta de que el esposo era el conductor. El hombre se disculpó avergonzado y se ofreció a hablar con la aseguradora de Luigi para que le arreglaran más rápido el automóvil. Además, participó en la conversación bíblica y dijo que le había gustado mucho. Al pensar en lo que sucedió, Luigi se dio cuenta de lo importante que fue mantener la calma tras el accidente y lo malo que habría sido perderla (lea 2 Corintios 6:3, 4).

Nuestras reacciones tienen un efecto en nuestro ministerio. (Vea el párrafo 14).

15, 16. ¿Cómo nos ayuda el estudio de la Biblia a nosotros y a nuestra familia a cultivar autodominio?

15 Algo que puede ayudarnos a los cristianos a cultivar autodominio es seguir un buen programa de estudio de la Biblia. Recordemos lo que Dios le dijo a Josué: “Este libro de la ley no debe apartarse de tu boca, y día y noche tienes que leer en él en voz baja, a fin de que cuides de hacer conforme a todo lo que está escrito en él; porque entonces tendrás éxito en tu camino y entonces actuarás sabiamente” (Jos. 1:8). ¿Cómo nos ayuda el estudio de la Biblia a cultivar autodominio?

16 Como hemos visto, la Biblia contiene relatos que muestran con claridad los beneficios y las consecuencias de nuestras acciones. Jehová hizo que estos relatos se escribieran para que aprendamos de ellos (Rom. 15:4). Así que debemos leerlos, estudiarlos y meditar en ellos. Pensemos en cómo podemos beneficiarnos nosotros y nuestra familia de esos relatos, y pidámosle a Jehová que nos ayude a poner en práctica lo que nos enseña la Biblia. Si notamos que nos falta autodominio, admitámoslo, oremos a Jehová y esforcémonos por ver en qué aspectos podemos mejorar (Sant. 1:5). También será útil que investiguemos usando nuestras publicaciones.

17. ¿Cómo pueden ayudar los padres a sus hijos a cultivar autodominio?

17 Padres, ¿cómo pueden ayudar a sus hijos a cultivar autodominio? Es obvio que ellos no nacen con esta cualidad, así que ustedes deben darles el ejemplo (Efes. 6:4). Si notan que sus hijos tienen problemas para controlar sus impulsos, pregúntense qué clase de ejemplo les están dando. Recuerden que es muy importante que ustedes sean regulares en la predicación, las reuniones y la adoración en familia. Y no teman decirles que no a sus hijos cuando sea necesario. Los límites que Jehová les puso a Adán y Eva podían enseñarles a respetar su autoridad. De forma parecida, la disciplina y el ejemplo que dan los padres pueden enseñarles a sus hijos a tener autodominio. El amor por la autoridad de Dios y el respeto a sus normas están entre las cosas más valiosas que los padres pueden inculcar en sus hijos (lea Proverbios 1:5, 7, 8).

18. ¿Por qué necesitamos elegir bien nuestras amistades?

18 Seamos padres o no, todos necesitamos elegir bien nuestras amistades. Si nuestros amigos aman a Jehová, nos animarán a ponernos buenas metas y a evitar problemas (Prov. 13:20). Además, desearemos imitar su autodominio y su forma de vivir. Por otro lado, nuestra buena conducta los animará a ellos también. Si mostramos autodominio a diario, tendremos la aprobación de Dios, disfrutaremos de la vida y nos llevaremos bien con nuestros seres queridos.