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Testigos de Jehová

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La Atalaya (edición de estudio)  |  Agosto de 2016

Cómo lograr que le vaya bien al matrimonio cristiano

Cómo lograr que le vaya bien al matrimonio cristiano

“Que cada uno de ustedes individualmente ame a su esposa tal como se ama a sí mismo; por otra parte, la esposa debe tenerle profundo respeto a su esposo” (EFES. 5:33).

CANCIONES 36 Y 3

1. Aunque el matrimonio normalmente empieza con mucha alegría, ¿qué pueden esperar los que se casen? (Vea la foto del principio).

CUANDO los novios se ven por primera vez el día de su boda, sienten una alegría que no se puede describir con palabras. El amor que se tienen el uno al otro se ha hecho tan intenso durante el noviazgo que están listos para prometerse fidelidad. Como es natural, ambos tendrán que hacer cambios al unir sus vidas y formar un nuevo hogar. Y Jehová les da a todos los que se casan sabios consejos mediante su Palabra, porque es el Creador del matrimonio y quiere que les vaya bien y vivan felices (Prov. 18:22). Ahora bien, la Biblia dice claramente que los seres humanos imperfectos que se casen tendrán “tribulación en la carne”, es decir, dificultades (1 Cor. 7:28). ¿Cómo lograr que esas dificultades sean las menos posibles? ¿Qué pueden hacer los cristianos para que les vaya bien en el matrimonio?

2. ¿Qué tipos de amor debe haber en un matrimonio?

2 La Biblia destaca la importancia del amor. En el matrimonio son necesarios tanto el cariño (en griego, filía) como el amor romántico; y el amor por la familia (storgué) es indispensable cuando llegan los hijos. Pero es el amor basado en principios (agápe) el que hace que un matrimonio sea realmente feliz. El apóstol Pablo escribió sobre este tipo de amor: “Que cada uno de ustedes individualmente ame a su esposa tal como se ama a sí mismo; por otra parte, la esposa debe tenerle profundo respeto a su esposo” (Efes. 5:33).

ANALICEMOS EL PAPEL DE CADA UNO

3. ¿Hasta qué grado debe amarse un matrimonio?

3 Pablo escribió: “Esposos, continúen amando a sus esposas, tal como el Cristo también amó a la congregación y se entregó por ella” (Efes. 5:25). Los discípulos de Jesús lo imitan cuando se aman tal como él los amó (lea Juan 13:34, 35; 15:12, 13). El amor en un matrimonio cristiano debe ser tan fuerte que los cónyuges tienen que estar dispuestos a dar la vida el uno por el otro si es necesario. Claro, cuando hay desacuerdos graves, tal vez esto sea lo último en lo que piensen. Sin embargo, el amor agápe “todas las cosas las soporta, todas las cree, todas las espera, todas las aguanta. El amor nunca falla” (1 Cor. 13:7, 8). Si los cristianos casados recuerdan su promesa de amarse y ser fieles, se esforzarán por poner en práctica los elevados principios de Jehová para solucionar los problemas que surjan.

4, 5. a) ¿Qué responsabilidad tiene el esposo? b) ¿Cómo debe ver la esposa su papel en la familia? c) ¿Qué cambios tuvo que hacer un matrimonio?

4 Hablando específicamente de las responsabilidades de cada uno de los cónyuges, Pablo escribió: “Que las esposas estén en sujeción a sus esposos como al Señor, porque el esposo es cabeza de su esposa como el Cristo también es cabeza de la congregación” (Efes. 5:22, 23). Esto no significa que la esposa sea inferior al esposo. De hecho, este mandato la ayuda a cumplir el papel que Jehová tenía pensado para ella: “No es bueno que el hombre [Adán] continúe solo. Voy a hacerle una ayudante, como complemento de él” (Gén. 2:18). Por su parte, el esposo cristiano ejerce su autoridad en la familia con amor, tal como lo hizo Jesús, la “cabeza de la congregación”. La esposa del hombre que actúa así se siente más segura. Además, encuentra más fácil respetarlo, apoyarlo y aceptar su autoridad.

5 La persona que se casa tiene que hacer cambios. Por ejemplo, Cathy [1] dice: “De soltera, era independiente y cuidaba de mí misma. Pero, cuando me casé, tuve que aprender a contar con mi marido. Aunque esto no siempre ha sido fácil, hacer las cosas a la manera de Jehová nos ha unido más”. Su esposo, Fred, dice: “Siempre me ha costado tomar decisiones. Y en el matrimonio es más complicado, pues hay que tener en cuenta a dos personas. Pero cada día me resulta más fácil porque le pido ayuda a Jehová y escucho con atención la opinión de mi esposa. Siento que somos un verdadero equipo”.

6. ¿Por qué es el amor “un vínculo perfecto de unión” cuando hay problemas en el matrimonio?

6 Los matrimonios sólidos están formados por dos personas que son comprensivas con las imperfecciones de su cónyuge. Siguen este consejo bíblico: “Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente”. Así que es inevitable que cometan errores. Sin embargo, los ven como una oportunidad para aprender de ellos, para perdonar y para dejar que prevalezca el amor, “un vínculo perfecto de unión” (Col. 3:13, 14). Además, “el amor es sufrido y bondadoso” y “no lleva cuenta del daño” (1 Cor. 13:4, 5). Los desacuerdos y malentendidos deben resolverse lo más pronto posible, antes de que acabe el día (Efes. 4:26, 27). Para ser capaz de decir con sinceridad “lo siento”, hay que ser humilde y valiente. Pero esto es fundamental para solucionar los problemas y unir más a la pareja.

LA TERNURA ES INDISPENSABLE

7, 8. a) ¿Qué consejos da la Biblia sobre las relaciones sexuales en el matrimonio? b) ¿Por qué deben tratarse con ternura los casados?

7 La Biblia da buenos consejos para que el esposo y la esposa tengan un punto de vista equilibrado sobre el débito conyugal (lea 1 Corintios 7:3-5). Es imprescindible que se traten con cariño y tengan en cuenta los sentimientos y necesidades del otro. A la esposa le puede resultar difícil disfrutar de las relaciones sexuales si no se le muestra ternura. La Biblia manda al esposo que trate a su esposa “de acuerdo con conocimiento” (1 Ped. 3:7). Las relaciones sexuales no se deben exigir ni forzar, sino que tienen que surgir de forma natural. La respuesta física del hombre suele ser más rápida que la de la mujer, pero debe buscarse el momento en que ambos estén emocionalmente preparados.

8 Aunque la Biblia no da normas específicas sobre cómo debe ser la estimulación erótica en las relaciones sexuales ni pone límites concretos, sí habla de algunas muestras de cariño entre la pareja (Cant. de Cant. 1:2; 2:6). Los casados tienen que tratarse con ternura.

9. ¿Por qué es inaceptable mostrar interés sexual por alguien que no es nuestro cónyuge?

9 Nada ni nadie se interpondrá entre el esposo y la esposa si los dos aman profundamente a Dios y al prójimo. Hay matrimonios a los que les ha hecho mucho daño la adicción de uno de los cónyuges a la pornografía, y otros hasta han acabado rotos por este motivo. Tenemos que rechazar con firmeza hasta el más mínimo deseo de ver pornografía o de buscar algún tipo de satisfacción sexual fuera del matrimonio. Y no debemos ni siquiera dar la apariencia de que estamos coqueteando con alguien que no es nuestro cónyuge. Eso demostraría falta de amor. Si recordamos que Dios conoce todos nuestros pensamientos y acciones, desearemos con más fuerza agradarle y permanecer castos (lea Mateo 5:27, 28; Hebreos 4:13).

CUANDO HAY TENSIÓN EN EL MATRIMONIO

10, 11. a) ¿Hasta qué punto es común el divorcio? b) ¿Qué dice la Biblia sobre la separación? c) ¿Qué ayudará a los casados a no tomar a la ligera la decisión de separarse?

10 Cuando no se resuelven los problemas graves en el matrimonio, es posible que uno de los cónyuges o ambos piensen en separarse o divorciarse. En algunos países, más de la mitad de las parejas se divorcian. Aunque los divorcios no son tan frecuentes en la congregación cristiana, es preocupante ver que cada vez más hermanos tienen problemas maritales.

11 La Biblia nos manda: “La esposa no debe irse de su esposo; pero si de hecho se fuera, que permanezca sin casarse, o, si no, que se reconcilie con su esposo; y el esposo no debe dejar a su esposa” (1 Cor. 7:10, 11). La decisión de separarse no debe tomarse a la ligera. Y aunque puede parecer que es la solución cuando surgen problemas graves, a menudo causa más dificultades. En respuesta a una pregunta de los fariseos, Jesús les recordó que Dios dijo que el hombre dejaría a su padre y a su madre y se adheriría a su esposa, y añadió: “Lo que Dios ha unido bajo un yugo, no lo separe ningún hombre” (Mat. 19:3-6; Gén. 2:24). Esto significa que ni siquiera los cónyuges deberían separar lo que Dios ha unido. Jehová ve el matrimonio como una unión para toda la vida (1 Cor. 7:39). Recordar que todos rendiremos cuentas a Jehová impulsará a los casados a hacer lo posible por resolver los problemas enseguida, antes de que empeoren.

12. ¿Por qué podría un matrimonio llegar a pensar en separarse?

12 Tener expectativas poco realistas puede ser la causa de algunos problemas. Alguien podría sentirse decepcionado, engañado e incluso amargado si su matrimonio no es como lo soñó. También es posible que las diferencias emocionales y de crianza provoquen discusiones. Y pueden surgir desacuerdos por causa del dinero, los parientes y la educación de los hijos. La mayoría de las parejas cristianas merecen que se las felicite porque siguen la guía de Dios y por eso logran encontrar soluciones que satisfacen a ambos.

13. ¿Qué razones justificarían la separación?

13 Los matrimonios que tengan problemas serios deberían pedir ayuda a los ancianos. Estos hermanos maduros pueden ayudarlos a poner en práctica los consejos de la Biblia. Y, cuando surgen dificultades, todos debemos pedir a Jehová su espíritu y que nos ayude a seguir los principios bíblicos y a demostrar las cualidades del fruto del espíritu (Gál. 5:22, 23). A veces, la separación podría estar justificada. Algunos hermanos han considerado que las siguientes situaciones excepcionales son razones válidas para separarse: la negativa a mantener a la familia, el maltrato físico muy grave y poner en peligro muy grave la vida espiritual del cristiano. [2]

14. ¿Qué les dice la Biblia a los hermanos que están casados con alguien no Testigo?

14 Hay cristianos que están casados con personas que aún no sirven a Jehová. La Biblia les da buenas razones para que continúen juntos (lea 1 Corintios 7:12-14). El cónyuge no Testigo es “santificado”, se dé cuenta de ello o no, porque está casado con un siervo de Dios. Y sus hijos también son considerados “santos”, así que cuentan con la protección de Dios. Pablo dice: “Esposa, ¿cómo sabes que no salvarás a tu esposo? O, esposo, ¿cómo sabes que no salvarás a tu esposa?” (1 Cor. 7:16). En casi todas las congregaciones hay parejas en las que el Testigo ha contribuido decisivamente a “salvar” a su cónyuge.

15, 16. a) ¿Qué aconseja la Biblia a la esposa de alguien que no sirve a Jehová? b) ¿En qué situación está el cristiano “si el incrédulo procede a irse”?

15 El apóstol Pedro les aconsejó a las esposas cristianas que “estén en sujeción” a sus esposos, “a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto”. La esposa que es demasiado insistente con sus creencias tiene menos probabilidades de ayudar a su esposo a aceptar la verdad que aquella cuya conducta refleja un “espíritu quieto y apacible, que es de gran valor a los ojos de Dios” (1 Ped. 3:1-4).

16 ¿Y si el no Testigo decide separarse? La Biblia dice: “Si el incrédulo procede a irse, que se vaya; el hermano o la hermana no está en servidumbre en tales circunstancias; antes bien, Dios los ha llamado a ustedes a la paz” (1 Cor. 7:15). Estas palabras no quieren decir que se le dé libertad al cristiano para casarse con otra persona. Significan que no tiene que obligar a su cónyuge a quedarse. La separación quizás traiga cierta paz al hogar. Y el cristiano puede tener la esperanza de que su cónyuge regrese algún día dispuesto a salvar el matrimonio y con el tiempo llegue a servir a Dios.

QUÉ ES LO MÁS IMPORTANTE PARA EL MATRIMONIO

Las personas casadas son más felices cuando ponen en primer lugar las cosas espirituales. (Vea el párrafo 17).

17. ¿Qué debe ser lo más importante para los cristianos casados?

17 Vivimos en la parte final de los “últimos días” y por eso los tiempos son “críticos, difíciles de manejar” (2 Tim. 3:1-5). Si mantenemos una buena salud espiritual, podremos rechazar las malas influencias del mundo. “El tiempo que queda está reducido —escribió Pablo—. En adelante, los que tienen esposas sean como si no tuvieran, [...] y los que hacen uso del mundo, como los que no lo usan a plenitud” (1 Cor. 7:29-31). Pablo no quería decir que los casados debían descuidar sus obligaciones matrimoniales. Pero en vista del poco tiempo que quedaba, tenían que dar prioridad a las cosas espirituales (Mat. 6:33).

18. ¿Cómo pueden los cristianos tener un matrimonio feliz?

18 Aunque estos tiempos son muy difíciles y vemos que muchos matrimonios fracasan, podemos tener un matrimonio feliz. En efecto, los cristianos casados que permanecen en el pueblo de Jehová, que siguen los consejos de la Biblia y que aceptan la guía del espíritu santo de Dios no separarán “lo que Dios ha unido bajo un yugo” (Mar. 10:9).

^ [1] (párrafo 5): Se han cambiado los nombres.

^ [2] (párrafo 13): Vea el libro “Manténganse en el amor de Dios”, apéndice “¿Qué dice la Biblia sobre el divorcio y la separación?”.