Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador

Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador

 Jóvenes, acuérdense ahora de su Magnífico Creador

“Acuérdate, ahora, de tu Magnífico Creador en los días de tu mocedad.” (ECL. 12:1.)

1. ¿Cómo sabemos que Jehová confía en los jóvenes que le sirven?

JEHOVÁ considera a los jóvenes cristianos tan valiosos como las refrescantes gotas de rocío. Él predijo que en el día de la “fuerza militar” de su Hijo, habría hombres y mujeres jóvenes que “se ofrecer[ían] de buena gana” para servir bajo las órdenes de Cristo (Sal. 110:3). Ahora bien, esa profecía se cumpliría en un tiempo en el que la mayoría de las personas no tendrían fe en Dios, serían rebeldes y solo pensarían en sí mismas y en el dinero. Pero Jehová sabía que los jóvenes que lo adoraran serían distintos. ¡Cuánto confía él en los jóvenes!

2. ¿Qué implica acordarse de Jehová?

2 Imaginemos lo feliz que debe de sentirse Dios al ver que tantos jóvenes se acuerdan de él, su Magnífico Creador (Ecl. 12:1). Claro está, acordarse de Jehová implica más que pensar en él. Implica actuar: hacer lo que a él le agrada y dejar que sus leyes y principios nos guíen en nuestra vida diaria. También implica confiar en él, en que de verdad quiere lo mejor para nosotros (Sal. 37:3; Isa. 48:17, 18). Joven, ¿es así como ves a tu Magnífico Creador?

“Confía en Jehová con todo tu corazón”

3, 4. ¿Cómo demostró Jesús que confiaba en Jehová, y por qué es importante que nosotros también confiemos en él?

3 El mayor ejemplo de confianza en Dios lo dio, por supuesto, Jesucristo. Él vivía conforme a las palabras de Proverbios 3:5, 6: “Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas”. Poco después del bautismo de Jesús, Satanás trató de tentarlo ofreciéndole todo el poder y la gloria de este mundo (Luc. 4:3-13). Pero Jesús no se dejó engañar. Él sabía que las ‘riquezas, la gloria y la vida’ verdaderas son “el resultado de la humildad y del temor de Jehová” (Pro. 22:4).

4 El mundo de hoy está dominado por la codicia y el egoísmo. En vista del ambiente que nos rodea, es imprescindible que sigamos el ejemplo de Jesús. Recuerda, joven, que Satanás está haciendo todo lo posible por sacar a los siervos de Jehová del camino estrecho que lleva a la vida. A él le gustaría que todos anduvieran en el camino ancho que lleva a la destrucción. ¡No te dejes engañar por él! Más bien, resuélvete a acordarte de tu Magnífico Creador. Confía en él con todo el corazón y esfuérzate por alcanzar “la vida que realmente lo es”, la vida de verdad. Ten la seguridad de que esta esperanza pronto se hará realidad (1 Tim. 6:19).

Joven, sé sabio

5. ¿Qué piensas de lo que le espera a este mundo?

5 Los jóvenes que se acuerdan de su Magnífico Creador son más sabios que los demás jóvenes de su edad (léase Salmo 119:99, 100). Como conocen los propósitos de Jehová, saben muy bien que no le espera nada bueno a este mundo. A pesar de lo poco que tú has vivido, sin duda has notado que la gente siente cada día más temor y angustia. Y seguramente has oído hablar de la contaminación, el calentamiento global, la deforestación y otras cuestiones semejantes. Estos problemas causan gran preocupación a muchas personas, pero solo los testigos de Jehová comprendemos que son parte de la señal que anuncia el fin del mundo de Satanás (Apoc. 11:18).

6. ¿Cómo se han dejado engañar algunos jóvenes?

6 Desgraciadamente, algunos jóvenes cristianos han bajado la guardia y han olvidado que a este mundo le queda muy poco tiempo (2 Ped. 3:3, 4). Otros han cometido pecados graves por juntarse con quienes no debían o por ver pornografía (Pro. 13:20). ¡Qué lamentable sería perder el favor de Dios estando tan cerca del fin! Para evitar que eso nos suceda, aprendamos de lo que les pasó a los israelitas en las llanuras de Moab. Corría el año 1473 antes de nuestra era y la nación estaba a punto de entrar en la Tierra Prometida. ¿Qué les sucedió?

Tropezaron justo antes de llegar a la meta

7, 8. a) ¿Qué estrategia empleó Satanás en las llanuras de Moab? b) ¿Qué estrategia está usando el Diablo hoy día?

7 Satanás quería evitar a toda costa que Israel recibiera la herencia que se le había prometido. Para empezar, trató de que el profeta Balaam maldijera a la nación, pero le falló el plan. Entonces empleó una estrategia más sutil: hizo que las atractivas mujeres moabitas sedujeran a los israelitas para que así estos perdieran el favor de Jehová. Esta vez la trampa fue efectiva hasta cierto punto, pues muchos de ellos tuvieron relaciones inmorales con las hijas de Moab y se inclinaron ante el Baal de Peor. A pesar de lo cerca que estaban de recibir su inestimable herencia, unos veinticuatro mil israelitas perdieron la vida. ¡Qué tragedia! (Núm. 25:1-3, 9.)

8 Nosotros estamos a punto de recibir una herencia mucho mejor que aquella Tierra Prometida: el nuevo mundo de Dios. Y una vez más, el Diablo está empleando la inmoralidad sexual para corromper al pueblo de Dios. Las normas morales de este mundo se han rebajado tanto que la fornicación se ve como algo normal, y la homosexualidad, como un asunto de decisión personal. Una madre cristiana dijo lo siguiente: “Solo hay dos lugares en los que mis hijos escuchan que las relaciones sexuales fuera del matrimonio y la homosexualidad son malas a los ojos de Dios: en casa y en el Salón del Reino”.

9. ¿Qué problemas surgen durante “la flor de la juventud”, y cómo pueden los jóvenes lidiar con ellos?

9 Los jóvenes que se acuerdan de su Magnífico Creador saben que las relaciones sexuales son un don sagrado que se relaciona con la vida y la procreación. Por eso aceptan lo que Jehová dispuso: que la intimidad sexual estuviera reservada para los casados (Heb. 13:4). Hay que reconocer, sin embargo, que durante “la flor de la juventud” —el período en el que los impulsos sexuales son más intensos y nublan el juicio— puede ser un verdadero desafío mantenerse casto (1 Cor. 7:36). ¿Qué puedes hacer cuando te vengan a la mente pensamientos indecentes? Suplícale a Jehová que te ayude a pensar en cosas sanas. Jehová siempre escucha a quienes lo buscan con sinceridad (léase Lucas 11:9-13). También te resultará útil hablar con alguien de asuntos edificantes.

Escoge bien tus metas

10. ¿Qué mentalidad debes evitar, y qué preguntas podrías hacerte?

10 Muchos jóvenes de este mundo viven con desenfreno, pensando solo en los placeres. Esto se debe en parte a que no tienen “visión”, es decir, a que no tienen ni la guía de Dios ni una esperanza para el futuro (Pro. 29:18). Son como los israelitas rebeldes del tiempo de Isaías que se entregaron a una vida de “alborozo y regocijo” y no hacían más que “comer carne y [...] beber vino” (Isa. 22:13). En vez de envidiar a esas personas, medita en la maravillosa esperanza que Jehová brinda a quienes le son leales. Pregúntate: “¿Estoy deseando que llegue el nuevo mundo? ¿Hago todo lo posible por ‘vivir con buen juicio mientras aguardo la feliz esperanza’ que Jehová me ofrece?” (Tito 2:12, 13). Tu respuesta a estas preguntas influirá en los objetivos y prioridades que te fijes en la vida.

11. ¿Por qué es importante que los niños y jóvenes que están en edad escolar estudien con esmero?

11 El mundo anima a los jóvenes a invertir todas sus energías en alcanzar metas profesionales. Claro, si aún estás en la escuela, debes esforzarte por aprovechar la educación que se te brinda. Después de todo, tu objetivo no es solo conseguir trabajo, sino también ser útil en la congregación y productivo en el ministerio. Y para lograrlo debes aprender a pensar con lógica, a comunicarte de forma clara y a razonar calmada y respetuosamente con las personas. No obstante, la mejor educación que puedes recibir proviene de la Biblia. Si la estudias y haces todo lo posible por poner en práctica sus principios, tendrás éxito en la vida y te asegurarás un futuro eterno (léase Salmo 1:1-3). *

12. ¿Qué ejemplo deben imitar las familias cristianas?

12 En Israel se concedía mucha importancia a la educación de los niños. Dicha educación, que era impartida por los padres, abarcaba prácticamente todo aspecto de la vida, pero a lo que daba más énfasis era a los asuntos espirituales (Deu. 6:6, 7). Los niños israelitas que escuchaban a sus padres y a otros adultos temerosos de Dios obtenían el conocimiento que necesitaban. Pero gracias a la educación divina desarrollaban, además, cualidades que son poco comunes hoy día, como la sabiduría, la perspicacia, el entendimiento y la capacidad de pensar (Pro. 1:2-4; 2:1-5, 11-15). En la actualidad, las familias cristianas deben darle la misma importancia a la educación.

Escucha a quienes de verdad te aman

13. ¿Qué consejos reciben algunos jóvenes, y por qué deben tener cuidado?

13 Los jóvenes reciben consejos de muchas personas, como por ejemplo los orientadores vocacionales, para quienes lo más importante suele ser triunfar en este mundo. Así que pídele a Jehová su guía y compara todos los consejos que recibas con lo que dicen la Biblia y las publicaciones del esclavo fiel. Por tu estudio de la Biblia sabes que los jóvenes y los inexpertos son el blanco favorito de Satanás. Recuerda lo que sucedió en el jardín de Edén. Eva, que era inexperta, le hizo caso a Satanás, un desconocido que no había mostrado ningún interés en su bienestar. ¡Qué distinto habría sido todo si ella hubiera escuchado a Jehová! Él sí la amaba y se interesaba en ella, y lo había demostrado de muchas maneras (Gén. 3:1-6).

14. ¿Por qué debes escuchar a Jehová y a tus padres?

14 El Magnífico Creador también te ama a ti, y su amor es completamente desinteresado. Él quiere que seas feliz no solo ahora, sino para siempre. Por eso, con la ternura de un padre, te dirige estas palabras a ti, tal como se las dirige al resto de sus siervos: “Este es el camino. Anden en él” (Isa. 30:21). Si tus padres son fieles siervos de Jehová, cuentas con una bendición más. Escúchalos con respeto y toma en cuenta sus consejos al establecer tus metas y prioridades (Pro. 1:8, 9). Después de todo, lo que ellos quieren es que tengas vida eterna, algo mucho más valioso que las riquezas o el prestigio de este mundo (Mat. 16:26).

15, 16. a) ¿De qué podemos estar seguros con respecto a Jehová? b) ¿Qué valiosa lección aprendemos de lo que le pasó a Baruc?

15 Quienes se acuerdan de su Magnífico Creador llevan una vida sencilla, pues confían en que Jehová ‘de ningún modo los dejará y de ningún modo los desamparará’ (léase Hebreos 13:5). Pero el mundo tiene una manera de pensar muy distinta. Por eso, debemos estar en guardia para que su espíritu no influya en nosotros (Efe. 2:2). Pensemos en lo que le pasó al secretario de Jeremías, Baruc. Este siervo de Dios vivió en Jerusalén durante el difícil período que culminó en la destrucción de la ciudad en 607 antes de nuestra era.

16 Parece que Baruc deseaba llevar una vida cómoda y desahogada. Jehová advirtió esa inclinación y le aconsejó que dejara de buscar “cosas grandes”. Baruc fue humilde y sensato y escuchó a Jehová, gracias a lo cual logró sobrevivir a la destrucción de Jerusalén (Jer. 45:2-5). Sus contemporáneos, por el contrario, consiguieron “cosas grandes” en sentido material y se olvidaron de Jehová. Pero no tardaron en perderlo todo a manos de los caldeos, o babilonios, y muchos hasta perdieron la vida (2 Cró. 36:15-18). Lo que le sucedió a Baruc nos enseña que es mucho mejor tener una buena relación con Dios que ser rico e importante en este mundo.

Excelentes ejemplos que puedes seguir

17. ¿Por qué son Jesús, Pablo y Timoteo tan buenos ejemplos para los siervos de Dios de la actualidad?

17 A fin de ayudarnos a seguir en el camino que lleva a la vida, la Palabra de Dios presenta numerosos ejemplos dignos de ser imitados. Pongamos por caso a Jesús. Aunque él fue el hombre más talentoso de la historia, se concentró en la única labor que traería beneficios eternos a la gente: “declarar las buenas nuevas del reino” (Luc. 4:43). ¿Y qué podemos decir del apóstol Pablo? Él quería darle a Jehová lo mejor de sí, por lo que abandonó una prometedora carrera y dedicó todo su tiempo y energías a predicar las buenas nuevas. Y Timoteo, “un hijo genuino en la fe”, imitó el excelente ejemplo de Pablo (1 Tim. 1:2). ¿Se arrepintieron Jesús, Pablo o Timoteo de lo que hicieron con su vida? De ningún modo. De hecho, Pablo consideró que lo que el mundo ofrecía era “un montón de basura” comparado con el honor de servir a Dios (Fili. 3:8-11).

18. ¿Qué cambio radical realizó un hermano joven, y por qué no se arrepiente?

18 Hoy, un gran número de jóvenes cristianos imitan la fe de Jesús, Pablo y Timoteo. Por ejemplo, un hermano joven que tenía un empleo bien pagado escribió lo siguiente: “Como vivo conforme a los principios de la Biblia, me ascendieron en varias ocasiones. Pero a pesar de mi buen sueldo, sentía que no estaba logrando nada que valiera la pena. Cuando les dije a los directivos de la compañía que planeaba dedicarme al ministerio de tiempo completo, de inmediato me ofrecieron más dinero, esperando que cambiara de opinión. Pero yo ya había tomado mi decisión. Muchas personas no entendieron por qué dejaba una carrera tan lucrativa por el servicio de tiempo completo. La respuesta es que quiero cumplir con mi dedicación a Dios. Ahora mi vida gira en torno a los asuntos espirituales, y eso me produce una felicidad y una satisfacción que ni el prestigio ni ninguna cantidad de dinero podrían darme”.

19. ¿Qué sensata decisión animamos a los jóvenes a tomar?

19 Miles de jóvenes de todo el mundo han sido sensatos y han tomado decisiones semejantes. Por eso, joven, cuando vayas a decidir qué harás con tu vida, no olvides que el día de Jehová está cerca (2 Ped. 3:11, 12). No envidies a los que están sacando el máximo provecho de lo que ofrece este mundo. Más bien, escucha a quienes de verdad te aman. Acumular “tesoros en el cielo” es la inversión más segura que puedes hacer, y la única que te producirá beneficios eternos (Mat. 6:19, 20; léase 1 Juan 2:15-17). Acuérdate de tu Magnífico Creador y verás cómo él te bendice.

[Nota]

^ párr. 11 Para más información sobre la educación superior y el empleo, consulta La Atalaya del 1 de octubre de 2005, págs. 26-31.

¿Puedes recordarlo?

• ¿Cómo demostramos que confiamos en Dios?

• ¿Cuál es la mejor educación que existe?

• ¿Qué lecciones podemos aprender de Baruc?

• ¿Quiénes son un ejemplo para nosotros, y por qué?

[Preguntas del estudio]

[Ilustraciones de la página 13]

La mejor educación que existe es la que nos brinda Jehová

[Ilustración de la página 15]

Baruc escuchó a Jehová y sobrevivió a la destrucción de Jerusalén. ¿Qué puedes aprender de su ejemplo?