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Testigos de Jehová

LA ATALAYA JULIO DE 2013

PUBLICADO EN

 CONSEJOS PARA LAS FAMILIAS

Cómo lograr que funcione un segundo matrimonio

HERMAN: * “Tras treinta y cuatro años de matrimonio, mi esposa murió de cáncer. Me volví a casar, pero a mi segunda esposa, Linda, le parecía que siempre la estaba comparando con la primera. Para colmo, mis amigos hablaban a menudo de las muchas cualidades de mi primera esposa y eso afectaba a Linda”.

LINDA: “Me sentía eclipsada por la primera esposa de Herman. Ella era dulce, refinada y muy querida por todos. A veces me pregunto si algún día me sentiré tan unida a él como lo estuvo ella”.

Herman, que es viudo, y Linda, que es divorciada, están muy contentos de haberse conocido. Ella incluso lo llama “mi príncipe azul”. Con todo, ambos reconocen que un segundo matrimonio presenta desafíos que no se dan en el primero. *

Si usted se ha vuelto a casar, ¿cómo ve su segundo matrimonio? Tamara, que se casó tres años después de haberse divorciado, comenta: “La primera vez que te casas crees que tu matrimonio durará para siempre; es una sensación muy especial. La segunda es probable que la sensación no sea la misma, pues no puedes dejar de pensar que un matrimonio sí puede acabar”.

A pesar de todo, muchas parejas son muy felices en su segundo matrimonio, ¡y usted también puede serlo! ¿Cómo? Veamos tres problemas comunes  y los principios bíblicos que le ayudarán a superarlos. *

PROBLEMA 1: EL MATRIMONIO ANTERIOR ECLIPSA EL ACTUAL.

“No puedo evitar que me vengan a la mente los recuerdos de mi primer matrimonio —comenta Ellen, de Sudáfrica—, sobre todo cuando viajamos a los lugares a los que mi ex esposo y yo fuimos de vacaciones. A veces comparo a mi actual esposo con el anterior.” Ahora bien, si es su cónyuge el que estuvo casado anteriormente, tal vez a usted le moleste que hable a menudo de su primer matrimonio.

Formen nuevos recuerdos que los unan

SUGERENCIAS GENERALES: Intente comprender que no es realista esperar que usted o su cónyuge olviden su primer matrimonio así como así, sobre todo si duró años. De hecho, hay quienes admiten haber llamado a su pareja actual por el nombre de la anterior. ¿Cómo puede manejar situaciones de ese tipo? “Traten de entenderse los unos a los otros”, aconseja la Biblia (1 Pedro 3:8, La Palabra de Dios para Todos).

No permita que los celos destierren toda mención del matrimonio anterior. Si su cónyuge siente la necesidad de hablar de su primer matrimonio, sea comprensivo y escúchelo. No se precipite a pensar que lo está comparando. Juan, un viudo que se volvió a casar hace diez años, comenta: “Kathy nunca ha tratado de evitar el tema de mi primera esposa. Más bien lo ve como una oportunidad de comprender por qué soy como soy”. Esas conversaciones podrían incluso ayudarles a estrechar más su relación.

Concéntrese en las cualidades y habilidades que hacen único a su cónyuge actual. Quizás no tenga las mismas que su pareja anterior, pero seguramente se destaca en otros campos. Fortalezca su matrimonio reflexionando en todo lo que lo hace amar a su cónyuge, pero nunca “en comparación con la otra persona” (Gálatas 6:4). Edmond, que se ha casado dos veces, lo explica así: “Tal como no hay dos amistades iguales, no hay dos matrimonios iguales”.

¿Cómo puede hacer que los gratos recuerdos de su primer matrimonio no le hagan daño a su pareja actual? Jared responde: “Le dije a mi esposa que mi primer matrimonio era como un hermoso libro escrito por mí y mi primera esposa. De vez en cuando hojeo el libro y recuerdo los buenos momentos. Pero eso no significa que viva en ese libro. Mi esposa y yo estamos escribiendo nuestro propio libro juntos, y es en ese donde vivo feliz ahora”.

¿POR QUÉ NO INTENTA ESTO? Cuando surja el tema de su primer matrimonio, pregúntele a su cónyuge si se siente incómodo. Vea en qué momentos es mejor no hablar del tema.

PROBLEMA 2: SUS AMIGOS NO SABEN CÓMO TRATAR A SU NUEVO CÓNYUGE.

“De recién casados, mi esposa sentía que algunos de mis amigos la estaban evaluando”, dice Javier, quien se casó seis años después de su divorcio. Por otro lado, Leo recuerda: “Había quienes le decían a mi esposa que extrañaban a su esposo anterior y que lo querían mucho..., ¡enfrente de mí!”.

SUGERENCIAS GENERALES: Intente ponerse en el lugar de sus amigos. Juan comenta: “Creo que a los amigos de antes a veces les resulta muy doloroso e incómodo relacionarse con uno y su nuevo cónyuge, pues todavía lo ven a uno como parte de la pareja que conocían”. Como dice la Biblia, debemos ser “razonables, y [desplegar] toda apacibilidad para con todos los hombres” (Tito 3:2). Deles tiempo a los familiares y amigos para adaptarse. Su matrimonio ha cambiado, así que sus amistades probablemente también lo harán. Javier recuerda que con el tiempo él y su esposa reavivaron viejas amistades. Pero añade: “Ahora tratamos de hacer nuevas amistades como pareja, y eso es una ayuda extra”.

Cuando estén con sus amigos, cuide los sentimientos de su cónyuge. Por ejemplo, si sale en la  conversación el tema de su primer matrimonio, sea prudente y use tacto para que su cónyuge actual no se sienta excluido. Un proverbio bíblico asegura: “El que habla sin pensar hiere como un cuchillo, pero el que habla sabiamente sabe sanar la herida” (Proverbios 12:18, Traducción en lenguaje actual).

¿POR QUÉ NO INTENTA ESTO? Piense de antemano en los compromisos sociales que podrían resultar incómodos para usted o su pareja y hable sobre cómo manejarán las preguntas y los comentarios que surjan acerca de su primer matrimonio.

PROBLEMA 3: NO CONFÍA EN EL CÓNYUGE ACTUAL PORQUE EL ANTERIOR LE FUE INFIEL.

“Me daba pánico que me volvieran a engañar”, recuerda Andrés, cuya primera esposa lo abandonó. Más tarde se casó con Rita, su esposa actual, quien también venía de un primer matrimonio. “Me preguntaba si algún día podría ser tan bueno como el primer esposo de Rita —continúa Andrés—. Me preocupaba que no me considerara lo suficientemente bueno y me dejara por otro.”

SUGERENCIAS GENERALES: Hable con su cónyuge de sus temores. “Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial”, dice la Biblia (Proverbios 15:22). El “habla confidencial”, es decir, la comunicación franca, ayudó a Andrés y a Rita a confiar uno en el otro. “Le aseguré a Rita que nunca vería el divorcio como un escape de los problemas —dice Andrés—, y ella me aseguró lo mismo. Con el tiempo he llegado a confiar ciegamente en ella.”

Si es su pareja quien sufrió una infidelidad en su matrimonio anterior, esfuércese por ganarse su confianza. Por ejemplo, Miguel y Sabrina, ambos divorciados, se prometieron que si alguno de los dos tenía cualquier tipo de contacto con su pareja anterior, le avisaría al otro. Sabrina comenta: “Ese compromiso nos tranquilizó y nos dio seguridad” (Efesios 4:25).

¿POR QUÉ NO INTENTA ESTO? Reduzca al mínimo la comunicación en privado con personas del sexo opuesto, ya sea en persona, por teléfono o por Internet.

Hay muchos segundos matrimonios que son felices, y el suyo también puede serlo. Después de todo, es muy probable que usted se conozca mucho mejor que cuando se casó por primera vez. Andrés dice: “Rita ha sido mi gran consuelo. Llevamos trece años casados y estamos muy enamorados; eso no lo quiero perder nunca”.

^ párr. 3 Se han cambiado los nombres.

^ párr. 5 Obviamente, la muerte y el divorcio ponen fin al matrimonio de maneras muy distintas. Este artículo ofrece consejos para tener un segundo matrimonio feliz sin importar por qué haya acabado el primero.

^ párr. 7 Si desea información sobre los retos de criar hijastros, vea la serie “Claves para el éxito de las familias con hijastros” en la revista ¡Despertad! de abril de 2012, publicada por los testigos de Jehová.

PREGÚNTESE

  • ¿Qué cualidades hacen único a mi cónyuge actual?

  • Si surge el tema de mi primer matrimonio, ¿cómo puedo tratarlo sin que mi cónyuge se angustie o se sienta humillado?